Novedades

A Frigerio se le abre tempranamente una vacante en el STJ

Son días convulsionados los que vive el país a cuarenta años del retorno de la democracia. Rogelio Frigerio luce en las fotos con un gesto adusto y una mueca de preocupación. Sin embargo, ha recibido una buena noticia, entre tantas malas: Martín Carbonell, vocal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) inició los trámites para su jubilación.

El trámite para la jubilación ordinaria ingresó en el organismo previsional el 8 de noviembre pasado, apenas dos semanas después de que Frigerio fuera elegido y a cinco años de que Carbonell llegara al STJ.

La noticia tomó por sorpresa al gobernador entrante y era un secreto a voces en los pasillos de tribunales. Carbonell forma parte del alto cuerpo desde 2018, cuando el mandatario saliente, Gustavo Bordet, lo propuso para reemplazar a Leonor Pañeda en la Sala Civil y Comercial.

A partir de ahora comenzarán las especulaciones y la danza de nombres para su reemplazo. La salida de Carbonell deja al STJ con una integración de cuatro varones y cuatro mujeres, por lo que no habría un imperativo de género para la cobertura del puesto que queda vacante.

Frigerio ha dicho que no pretende “politizar la justicia”, ante consultas sobre la relación que se dará con el Poder Judicial; sin embargo, no ha dado pistas sobre cuál sería su criterio para la cobertura de las vacantes que se le pudieran generar en el STJ.

En su momento, los senadores de Juntos por el Cambio en la oposición hicieron hincapié en el requisito de la idoneidad, y en el caso específico de Carbonell aludieron a que había desarrollado su carrera en el ámbito de la justicia penal, pero fue propuesto para ocupar un lugar en la Sala Civil y Comercial del STJ. Por ese motivo no acompañaron su nombramiento en el Senado.

Si hubiera que especular, y siguiendo ese criterio, quien pica en punta es Ana Clara Pauletti, vocal de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Gualeguaychú. Su nombre ha sonado en varias oportunidades para llenar un casillero en el STJ, incluso en una terna que le acercó Juntos por el Cambio a Bordet. Como jurista tiene respaldo académico; pero también se le reconocen vínculos con la política, ya que es hija del ex vicegobernador Edelmiro Tomás Pauletti y está casada con Fabián Moreno Navarro, abogado vinculado al colectivo ambiental; y otro dato que no pasa inadvertido es que encabezó una propuesta para acceder a la Asociación de la Magistratura con un libreto muy crítico a la conducción del Poder Judicial. Tiene viento a favor.

Lo cierto es que, de momento, Frigerio no tiene ningún nombre anotado en su libreta de apuntes: “En estos días está abocado casi exclusivamente a terminar de darle forma al gabinete”, dijo en off the record alguien de su entorno consultado por Página Judicial. Con el correr de los días, seguramente, el tema emergerá en su agenda.

En cuanto a Carbonell, se retira sin estridencias, como ha sido su paso por el STJ a lo largo de cinco años. Llegó el 4 de octubre de 2018 como interino y se incorporó en forma efectiva a partir del 26 de diciembre, luego de que recibiera acuerdo del Senado y Bordet lo designara a través del Decreto Número 4.411.

Antes había sido agente fiscal en Feliciano desde junio de 1988 hasta junio de 1994; luego pasó a ser juez de instrucción de Concordia, hasta septiembre de 2009; cuando pasó a integrar el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concordia, cargo que titularizó por concurso en 2012 y que ejerció hasta su llegada al STJ, donde llegó a ser presidente en el bienio 2020-2021, y le tocó coordinar el funcionamiento del Poder Judicial durante la pandemia.

A los 61 años, la salida de Carbonell dependerá del ritmo que la Caja de Jubilaciones le imponga a su trámite.

 

(Juan Cruz Varela, para Página Judicial) 

compartir