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A partir de mañana aumentan las tarifas de gas y el impacto en las boletas se sentirá en mayo

En la audiencia pública, las empresas transportistas (TGN y TGS) pidieron recomponer sus ingresos con aumentos de 524%, mientras que las distribuidoras (Metrogas, Naturgy y Camuzzi, entre otras) solicitaron subas de 462%.

Si se aplicaran todas estas subas, las tarifas en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) podrían subir, en promedio, $8000 en un mes, sin contar la quita de subsidios que estipuló la Secretaría de Energía.

Si bien los pedidos que hacen las empresas no son vinculantes para aplicar los aumentos, se espera algún tipo de aumento, ya que la mayoría de las empresas mostró balances en rojo el año pasado, debido al congelamiento de sus ingresos en un contexto de alta inflación. Se espera que el Enargas les apruebe una suba de 350%, lo cual implicaría un aumento en la tarifa final de al menos 70% (sin contar el costo del gas en sí).

Actualizaciones mensuales

Además de los aumentos ya anunciados, el Gobierno puso en marcha un mecanismo automático de ajuste para que la alta inflación y la devaluación de la moneda no dejen atrasados los incrementos anunciados.

En primer lugar, como los contratos están dolarizados, pero las boletas se pagan en pesos, el Enargas actualizará cada mes el costo del gas por la variación mensual del tipo de cambio. Al momento, el Banco Central (BCRA) aplica un crawling peg (devaluación controlada) de 2% mensual.

Luego, el Enargas también fijará una fórmula de ajuste mensual para las tarifas de los componentes de distribución y transporte, que tendría en cuenta la variación del índice salarial, la inflación minorista y el costo de la construcción, según informó el portal Econojournal.

Una fórmula similar tienen las tarifas de Edenor y Edesur, que, desde mayo, ajustarán todos los meses por un promedio de la variación del índice de salarios, la inflación minorista y la mayorista.

A partir de mayo, además, subirá de nuevo fuertemente las tarifas de gas por el componente del costo de producción, que se encarece durante los meses de invierno. Este mayor precio se mantendrá entre mayo y fines de septiembre.

En concreto, desde mañana, el valor del gas subirá de US$0,96 el millón de BTU (medida inglesa que se utiliza en el sector) a US$2,85, en promedio, para los usuarios de ingresos altos, comercios e industrias. En tanto, entre mayo y septiembre, el costo subirá a US$4,35 en promedio. A partir de octubre, cuando sube la temperatura, el costo bajará de nuevo a US$2,80 el millón de BTU.

El objetivo del Gobierno es bajar fuertemente los subsidios a la energía. El secretario Eduardo Rodríguez Chirillo dijo en las audiencias públicas que, en promedio, los usuarios pagan solo el 17,5% del costo de producción de gas.

La gestión anterior había dicho que los usuarios de ingresos altos ya no recibirían más subsidios. Sin embargo, al congelar las tarifas durante casi todo el año pasado y con el salto del tipo de cambio oficial de diciembre, la cobertura del costo del gas cayó fuertemente en los últimos meses.

La consultora Economía & Energía dio precisiones acerca de qué porcentaje cubren con las boletas los distintos usuarios: los hogares considerados de altos ingresos pagan el 22% del total de costo de producción; los de bajos ingresos, el 6,5%, y los de ingresos medios, el 8%. Por lo tanto, el aumento de tarifas sería mayor para los usuarios de menor poder adquisitivo.

Canasta básica energética (CBE)

Por otro lado, la Secretaría de Energía diseñará una canasta básica energética (CBE) para que los subsidios estén destinados al usuario final. La idea del Gobierno es subsidiar al hogar cuando supere un porcentaje de los ingresos el costo del consumo mínimo necesario de gas y electricidad, que variaría según la zona bioambiental del país en la que viva el usuario y la cantidad de miembros del hogar.

El diseño de la CBE considerará el tamaño del hogar, que se divide en tres categorías de una o dos personas, tres o cuatro personas y cinco o más personas; y la biozona de residencia, clasificándose en seis niveles, desde una zona muy cálida (el noreste argentino) hasta una muy fría (el sur patagónico). Además, la CBE tendrá en cuenta el consumo promedio de gas y electricidad del mes en cuestión.

Por ejemplo, para un hogar de una o dos personas, que reside en una zona muy cálida, se considerará un consumo básico de gas de 24 m3 y de electricidad de 304 kwh. Para ese mismo hogar, en una zona muy fría, se toma en cuenta en enero un consumo de 145 m3 y de 120 kwh. A continuación está la tabla que publicó el Gobierno en la audiencia pública.

El Gobierno utilizará la base de información del Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE), que se implementó durante la gestión anterior. A partir de ahí, se identificará el número de convivientes del usuario residencial, la localidad de residencia y la energía utilizada (si consume solo electricidad, electricidad y gas por red o electricidad y garrafa). Luego se cruzará esa información con la base de datos del Plan Hogar (garrafas) de la Anses y el de la de personas fallecidas del Renaper

Según informó la Secretaría de Energía, la semana próxima estarán los detalles que establezca el nuevo régimen de subsidios.

LN

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