Novedades

Ante la falta de apoyo K, Alberto Fernández sacó a sus funcionarios a respaldar a Silvina Batakis

Mientras el kirchnerismo impuso el silencio de sus primeras filas y varios de sus aliados cuestionaron el discurso de la ministra, desde Presidencia se bajó línea para que salieran a confirmar el programa económico

El silencio al que se convocó el kirchnerismo tras la batería de anuncios que lanzó Silvina Batakis para tranquilizar a los mercados no pasó desapercibido en Casa Rosada. Sobre todo porque, al mismo tiempo, algunos referentes de menor representatividad pero aliados a la vice, propinaron duras críticas a su discurso. Así, al cabo de una semana de cierta paz desde la asunción de la ministra de Economía volvió a sobrevolar el clima de tensión que caracterizó a buena parte de la gestión de su antecesor Martín Guzmán por los feroces ataques que recibía del sector mayoritario de la coalición gobernante. En este escenario, la administración de Alberto Fernández bajó línea a los funcionarios que responden al Presidente para que apuntalaran el mensaje que se pretendió dar desde el Palacio de Hacienda.

Con el guiño del jefe de Estado, que pretende empoderar a Batakis para que mantenga el rumbo del programa económico acordado con el Fondo Monetario Internacional, distintas voces de primera línea del Gobierno salieron a respaldar a la ministra: el jefe de Gabinete, Juan Manzur, el ministro de Trabajo, Claudio Moroni; el presidente del Banco Central, Miguel Pesce; y la portavoz presidencial, Gabriela Cerruti. Fue un contrapeso al vacío que le hizo el kirchnerismo a los dichos de la ministra.

En rigor, fue el propio Presidente el primero en reforzar los dichos de Batakis. «Que los mercados entiendan que vamos a controlar el gasto público e iniciar una disminución del déficit fiscal», dijo el lunes, durante una recorrida en Berazategui.

Mientras durante la tarde se replicaban voces críticas de dirigentes alineados con los K, como Juan Grabois, que se paseó a lo largo de toda la tarde por distintos medios, independientes y oficialistas, cuestionando el discurso de Batakis, en el Gobierno crecía la incertidumbre por el hermetismo de la tropa kirchnerista.

Si bien el acuerdo al que, tal como contó Clarín, llegaron Alberto F. y Cristina la semana pasada para darle un tiempo y “dejar trabajar” a Batakis oficia de pararrayos al menos en las próximas semanas, se advirtió un clima distinto al de las primeras horas posteriores a la designación, donde se multiplicaron voces alineadas con la vice dándole la bienvenida a la ministra y ponderando su currículum.

En el entorno presidencial intentaban decodificar la reacción K. Querían saber si ese silencio se trataba de una primera respuesta cauta, ante la confirmación oficial de la ratificación del acuerdo con el FMI, algo que en el Gobierno naturalizan porque ya nadie espera que desde el kirchnerismo se valide esa decisión de Fernández; o si implicaba el anticipo de que la suerte de Batakis corre por el mismo sendero que la de Guzmán. Algunos incluso llegaron a consultarle al jefe de Estado si había intercambiado mensajes con Cristina después de la conferencia de prensa de la ministra. No obtuvieron respuesta.

El Presidente hizo su movimiento y armó un scrum de apoyo a Batakis. Manzur se puso al frente de esa estrategia y planteó que mas medidas pretenden «desterrar definitivamente de la Argentina todo lo que se conoce como la timba financiera». Fue, en paralelo, un guiño a los K, que suelen apuntar contra la especulación financiera que -consideran- se instaló durante el Gobierno de Mauricio Macri.

Desde el Banco Central, Pesce intentó aportar certezas respecto a la política monetaria. “No necesitamos una fuerte devaluación, necesitamos construir un puente hasta el momento en que reduzcamos las importaciones de energía”, dijo en AM 750. Y remarcó que hay reservas «suficientes». También, como Manzur, dio un mensaje a los K: sostuvo que «a nadie le conviene ni una devaluación ni un ajuste, como plantean desde la oposición».

Con un análisis más técnico, la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont, había realzado el anuncio de Batakis. “Su discurso fue muy bueno, de total tranquilidad y de saber que tenemos con que salir adelante”, ponderó una de las funcionarias más defendidas por Fernández.

Más allá del contenido del anuncio de Batakis, enfocado en dar certezas fiscales hacia los mercados y el FMI, hay quienes sostienen que fueron los primeros pasos de la ministra los que incomodaron a los K: en particular, la ratificación del esquema de subsidios energéticos y el cuadro tarifario firmado por Guzmán.

Por eso, la necesidad de dar señales a los sectores más duros de la coalición quedó expuesta en todas las intervenciones.

En esa línea, Moroni, otro hombre de extrema confianza del Presidente, ya había hecho su parte al ratificar la postura del Gobierno de que los salarios le ganen a la inflación y confirmar que no descartan reabrir paritarias en agosto si eso no ocurre.

Es que la alarma por la reacción K se terminó de encender cuando a Grabois y otros dirigentes considerados más marginales de la coalición se plegó con críticas el diputado y referente de la CTA Hugo Yasky, cercano a Cristina. «La ministra Batakis eligió dar señales al mercado», apuntó.

«Dejó de lado -agregó- las otras señales, que nuestro pueblo está aguardando, y que quienes formamos parte del Frente de Todos y representamos los intereses de los trabajadores y jubilados, vamos a reclamar”.

Con todo, Cerruti dijo que el Gobierno «respeta» la visión de Grabois pero que confía en el rumbo trazado por la ministra. La portavoz en todo momento buscó minimizar el ruido interno al señalar que «son diferencias que se tejen más desde afuera» y que en el Gobierno «se trabaja a la par». «La ministra estuvo el lunes acompañada por todo el Gabinete económico, que son los funcionarios que hacen a los temas del área y fueron luego los que salieron a hablar. Raro sería que el ministro de Justicia, por nombrar a alguien que supongo que ustedes (por el periodismo) consideran que está en otro sector político, saliera a hablar sobre las medidas económicas», dijo en Radio Nacional.

Clarin

compartir