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Censo 2022: se supo cuántos extranjeros hay ahora en Argentina, qué país entró al podio y un dato de la crisis

Un nuevo informe del Censo 2022 indica que los inmigrantes están en un piso histórico. Son casi 2 millones y los venezolanos entraron por primera vez en el podio.

Aunque a fines de noviembre el INDEC emitió los que entonces llamó “resultados definitivos” del Censo 2022, datos que en sí venían con una demora advertida por este medio, este lunes el Instituto Nacional de Estadística y Censos agregó un segmento faltante en el compendio publicado dos meses atrás: la sección relativa a las migraciones internas e inmigración, que como era esperable muestra un viraje en la procedencia de la población llegada al país en los últimos años.

Simbólicamente y en comparación al censo de 2010, la reducción de inmigrantes, hoy solo el 4,2% de la población total informada en el (podría decirse) “falso censo definitivo” (46.234.830 es el total, de los cuales casi 2 millones son inmigrantes), parece un reflejo de la crisis in crescendo, en esta Argentina refractaria.

Al mismo tiempo, es innegable que la baja porcentual de inmigrantes, como analiza el propio informe censal, viene siendo persistente y marca una tendencia hace más de 100 años, cuando se dio un pico histórico registrado en 1914, que informó un porcentual de extranjeros siete veces mayor que el actual, que se ubica en un piso histórico.

Pero como el 4,2% registrado en el censo pospandémico repite la cifra de inmigrantes del censo 2001 y solo bajó 0,2% con respecto a 2010, la novedad es sin dudas otra: el volantazo en las regiones de procedencia de quienes, desde otros países, decidieron apostarse justo acá.

Como se podía esperar, se encontró el porcentaje de inmigrantes de países latinoamericanos no limítrofes más alto de la historia argentina, o por lo menos de aquella que se puede revisar desde 1869, cuando se hizo el primer censo nacional.

En el podio de esas llegadas está Venezuela, el tercer país que más migrantes le dio a la Argentina en la última década, detrás de Paraguay y Bolivia, históricos “primeros”, en este sentido.

En porcentajes (siempre dentro del, para ser exactos, 1.941.862 extranjeros censados), los llegados de Paraguay fueron el 27%, tres puntos porcentuales debajo del censo de 2010, cuando -al revés- se registró una tendencia al alza para esa población; en tanto que los de Bolivia, el 17,5%, dos puntos porcentuales menos que en 2010.

El dato tan esperado para los inquietos de la demografía era la cifra de venezolanos que saldría del censo nacional, personas que, al menos como se percibió en el ámbito metropolitano, se exiliaron masivamente de una crisis social y económica muy dramática, pero -sin chances reales de preverlo- ingresaron, lamentablemente, en otra.

Según informa el Indec, son el 8,4% del total de inmigrantes. Es decir, más de 163.000 personas. La composición del grupo es, a diferencia de otros colectivos que hay en el país (pero con un comportamiento parecido al de los colombianos), gente joven, en sus veintes, treintas y cuarentas. Pocos (en comparación a quienes vienen de países limítrofes) son chicos o adolescentes y pocos (en comparación a la población chilena o uruguaya) tienen más de cincuenta.

Para completar el “top ten”, el cuarto puesto de inmigrantes lo tiene Perú, y siguen Chile, Uruguay, Italia, Brasil, España y Colombia.

En cuanto al tercer puesto que hoy tiene Venezuela, hay que decir que es un lugar que viene dando sorpresas. Mientras que en 2010 lo ocupó Chile, en 2001 lo había hecho Italia.

Es llamativo que el 23,5% de los venidos de la región que no limita con la Argentina muestre casi una duplicación con respecto a 2010, cuando ese grupo representó solo el 12,5% de los inmigrantes. Siguiendo con las alzas, el 2,4% de los extranjeros provenientes del “resto del mundo” (el modo como el informe llama a los llegados desde cualquier parte menos América latina y Europa), también tuvo una leve suba, de 0,2%, un dato insignificante si no fuera porque revierte la tendencia a la baja que se veía desde los años 70.

En sentido inverso, llaman la atención los grupos inmigratorios que (siempre hablando porcentualmente) se achicaron. Uno que con la inflación desmadrada de los últimos años parecía obvio es la población de países vecinos que, no obstante, son el grupo mayoritario (65,9%) del total de inmigrantes, si bien la proporción bajó en tres puntos porcentuales en comparación a 2010.

Pero, en este sentido, el dato de peso es un cambio de tendencia inédito, ya que por primera vez desde que se hace esta estadística poblacional, los llegados de países limítrofes fueron porcentualmente menos que en el registro anterior. La cifra siempre aumentaba, pero ahora descendió.

Se suma otra baja, esta vez en la población europea que decidió venir al país. En términos porcentuales se redujo a la mitad de lo informado en 2010. La tendencia a la baja se ve desde 1914, pero el escalón nunca había sido tan abrupto como en este registro, cuando del 16,5%, ese grupo pasó a 8,3%, en 2022.

La provincia y la ciudad de Buenos Aires tienen la mayor proporción de inmigrantes, en comparación a las otras provincias. De hecho, la mitad de los extranjeros que registró el censo está en territorio bonaerense, mientras que CABA tiene casi al 22%. Le sigue Mendoza con una cifra comparativamente irrisoria, de menos del 3,4%.

En cuanto al nivel educativo, no es abruptamente distinto del que tiene la población general. Mientras la proporción de los que terminaron la secundaria es casi idéntica (un cuarto de ambas poblaciones), los residentes con “hasta secundario incompleto” son el 45%, cinco puntos porcentuales menos que el registrado en los inmigrantes (50,5%). Esto genera que en el tercer ítem, que es “superior o universitario incompleto” también haya una cifra un poco más alta para los locales: 29,8% versus 24,4%.

Dejando de lado las llegadas internacionales, el informe difundido ahora también da un pantallazo de los movimientos entre provincias Hay que recordar que el censo por primera vez fue “de derecho” y no “de hecho”, de modo que consultó por el lugar de residencia habitual de las personas, independientemente de dónde se encontraran al momento de la estrategia censal.

El trazo grueso de esos datos informa que casi 8 millones de personas manifestaron vivir en una jurisdicción distinta de aquella en la que habían nacido. Es el 17,5% de la población en viviendas particulares. Las mujeres en esa situación son un 10% más que los hombres.

¿Dónde vive la mayoría de esas personas? Neuquén, San Luis, Río Negro, Chubut tienen porcentajes altos (entre el 20% y el 30%), pero las dos en el podio son Santa Cruz, con el 41,8%, y Tierra del Fuego. En la provincia del «fin del mundo», el 54,5% de los habitantes nació en otra parte de la Argentina.

Para cerrar, ¿habrá más informes como el difundido este lunes o ahora sí es «definitivo»? Desde el Indec informaron que habrá más. «Dentro de la serie de resultados definitivos se siguen publicando temas específicos como educación, identidad de género, salud o previsión social».

Clarin

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