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Comienzan a probar en chicos una droga contra una de las enfermedades más temidas

Puede ser la primera medicación para evitar el avance el Síndrome Urémico Hemolítico. El ensayo se realizará en 16 hospitales del país con un centenar de pacientes

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es una enfermedad grave que afecta principalmente a niños. La causa la toxina Shiga, producida por la bacteria Escherichia coli. Siempre se pone el foco en la prevención y se insiste sobre la necesidad de cocinar bien la carne (sobre todo la picada) y evitar la contaminación cruzada, en gran medida porque no existe un tratamiento específico. Sin embargo, científicos argentinos trabajan en un producto que podría transformarse en la primera medicación para evitar el avance de esta afección. Comenzaron el ensayo de Fase II con pacientes pediátricos, se extenderá a 16 hospitales del país.

Argentina tiene la mayor tasa de incidencia mundial de casos de SUH y, a diferencia de otros sitios donde se registran brotes, en nuestra país es una enfermedad endémica.

Hay 5.000 infecciones al año de las cuales 400 evolucionan a este síndrome. Se trata de la primera causa de insuficiencia renal aguda y el 20% de los chicos que tienen el síndrome suelen necesitar un trasplante, según precisa Vanesa Zylberman, directora técnica de Inmonova, el laboratorio que desarrolla la medicación.

El ensayo clínico de Fase II se realizará en 16 hospitales, algunos ya empezaron y otros se incorporarán en los próximos días. Podrán participar niños de entre 1 y 12 años que hayan sido diagnosticados con el SUH. La intención de los investigadores es llegar a probar la medicación, basada en anticuerpos con alta capacidad de bloquear la toxina Shiga, con entre 70 y 100 pacientes pediátricos. Lo que se busca demostrar es su seguridad y eficacia para frenar el avance del síndrome.

Cómo se desarrolla la medicación

La intención con este medicamento es lograr inhibir la acción de la toxina. Para esto, lo que hicieron fue desarrollar una molécula que cuenta con una parte o subunidad de la toxina Shiga (el fragmento que entra en contacto con el receptor de la célula renal).

“Esa proteína se utiliza como una vacuna que se le aplica a caballos. Estos animales generan anticuerpos contra la toxina. Luego se extrae el plasma de esos caballos y mediante un proceso biotecnológico se realiza una purificación”, cuenta Zylberman. El producto pasa por rigurosos controles de calidad antes de su uso en humanos.

“La administración de este medicamento en los pacientes pediátricos se realiza por vía intravenosa en dos dosis. Dura 60 minutos por vez y la segunda es a las 24 horas de la primera”, confirma Mariana Colonna, responsable de Investigación Clínica y Asuntos Regulatorios de Inmunova.

“El 80% de las infecciones se registra en época de calor. Es por esto que comenzamos en octubre y planeamos extender el ensayo hasta fines de mayo. La idea es analizar la información para iniciar la Fase III en octubre de 2023, que será con doble ciego y un grupo de control”, detalla Colonna.

En el Hospital Italiano se realizó en 2018 la Fase I con adultos sanos voluntarios y contó con 14 pacientes. Y a fines de 2019, comenzó la Fase II aunque fue interrumpida por la pandemia. En esa oportunidad, intentaron administrar la medicación a niños infectados pero que aún no habían desarrollado el SUH para ver si podían evitar la enfermedad.

Los participantes que recibieron el tratamiento no presentaron efectos adversos de relevancia y solo en un caso se observó una erupción cutánea pasajera.

La Fase II actual sufrió modificaciones y hoy se apunta a probar en pacientes con el síndrome, en un intento por evitar que el cuadro se complique. Solo en los ensayos clínicos tienen contemplada una inversión de 15 millones de dólares.

Cuáles son los síntomas de la enfermedad

Tres días después de que la bacteria Escherichia coli haya ingresado en el organismo, suelen comenzar los síntomas. En un primer momento, el cuadro generalmente se manifiesta con diarrea, dolor abdominal, fiebre y vómitos.

Luego de otros dos o tres días, la señal de alarma suele ser la diarrea con sangre. En el 90% de los casos, el cuadro se autolimita y el paciente se recupera. En el 10% restante, deriva en el SUH.

Cuando la enfermedad avanza, el paciente puede sufrir anemia, palidez, cansancio y mala diuresis (porque los riñones empiezan a fallar). También puede ocasionar alteraciones neurológicas. En el 3% de los casos, la persona fallece.

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El proceso para obtener la molécula

En el subsuelo de la Fundación Argentina de Nanotecnología, dentro del predio de la Universidad de San Martín, funciona parte del laboratorio en el que se desarrolla la molécula que luego se le inyecta a los caballos.

Zylberman explica que mezclan los precultivos y luego se los introduce en unos fermentadores en los que “hacemos crecer bacterias que, en general, se utilizan para obtener este tipo de moléculas”.

Luego pasan por otro equipo en el que se rompen las bacterias y después se hacen diferentes filtraciones para limpiar y purificar la molécula deseada. El proceso, que dura un mes, termina con la esterilización.

La molécula es trasladada en un carrito hacia la planta baja del laboratorio donde se realiza un control de calidad que dura dos semanas. Recién ahí es llevada a Chascomús, donde están los caballos.

Actualmente, se está administrando la molécula a cuatro caballos, que son inmunizados en cuatro oportunidades cada 15 días. A los 40 o 50 días de la administración de la proteína, los caballos generan suficientes niveles de anticuerpos como para realizar la extracción.

Inmunova ya había realizado un desarrollo con una plataforma similar. Durante la pandemia, presentó CoviFab, un producto para el tratamiento del Covid severo, que fue utilizado en más de 25.000 pacientes en el país.

Por el momento, ya se encuentran autorizados para el tratamiento de pacientes en este estudio el Hospital de Niños Pedro de Elizalde, la Clínica Zabala y el Sanatorio Güemes, en Capital; el Sanatorio de Niños de Rosario; y el Sanatorio Allende, en la ciudad de Córdoba.

En las próximas semanas sumarán centros de salud de Mendoza, Neuquén y La Pampa.

Alejandro Balestracci, nefrólogo infantil de la Unidad de Nefrología del Hospital de Niños Pedro de Elizalde e investigador principal del ensayo en ese centro de salud, explica que la Escherichia coli es una bacteria que está en el intestino de la vaca, que puede contaminar carnes, frutas y verduras y hasta el agua.

En este sentido es que destaca que es clave usar una gotita de lavandina cuando el agua no sea segura, lavarse bien las manos, no utilizar la misma tabla ni cubiertos para alimentos crudos y cocidos y cocinar bien la carne, sobre todo la carne picada.

Las razones por las que Argentina es una zona endémica y tiene la mayor incidencia de casos a nivel mundial es multifactorial. “Por un lado, el ganado vacuno argentino tiene un nivel de contaminación muy alta. La segunda razón tiene que ver con que comemos mucha carne y, en tercer lugar, se debe a que no respetamos las normas de prevención asociadas al higiene”, advierte Balestracci.

Explica que, hasta el momento, no existe un tratamiento específico y que lo único que se hace es combatir los síntomas con “transfusiones, diálisis y una adecuada hidratación”.

Por esta razón, señala la importancia de este ensayo clínico. “La idea es que la gente sepa que existe y que se está desarrollando. La intención es chequear si efectivamente el SUH se torna más leve a partir de la administración de este medicamento”, sostiene.

Y agrega: “Queremos ver si logramos realizar menos diálisis o, al menos, acotar la duración. Lo mismo con los días de internación”.

Explica que hoy el síndrome se diagnostica con un examen de sangre y orina. Y que con el positivo ya se le ofrece a la familia del niño ingresar al ensayo.

“Es gratuito, voluntario y se puede declinar la participación en cualquier momento”, aporta y remarca que el ensayo está siendo monitoreado por ANMAT y que fue aprobado por el comité de ética de los hospitales que intervienen.

También aclara que más allá de la administración de la medicación, que se realiza en dos jornadas, la rutina de controles y extracción de sangre coincide con los chequeos típicos que se le hace a cualquier paciente pediátrico con SUH. En tanto, comenta que en el Pedro de Elizalde cuentan con el primer paciente de esta fase del ensayo.

Clarin

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