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El Estado reclama a una médica que devuelva $417 mil

El Ministerio de Salud intimó a la médica cardióloga Patricia Inés Maccarone Castro a devolver casi medio millón de pesos a las arcas del Estado, monto que sería el acumulado de casi tres años de haber cobrado su sueldo sin haber prestado servicios en la Administración. La profesional se desempeñó en el Hospital Centenario de Gualeguaychú.

De acuerdo a la intimación, que firmó el abogado Germán Alberto Coronel, asesor legal del Ministerio de Salud, la médica fue conminada a que «en un plazo perentorio e improrrogable de 30 días proceda a la devolución de la suma de pesos cuatrocientos diecisiete mil cuatrocientos veintinueve con noventa y cinco centavos ($ 417.429,95), monto total que le fuera abonado y percibido por Ud., indebidamente por el período diciembre 2004 a julio de 2007, cuando cumplía funciones en el Hospital Centenario, de Gualeguaychú, y dejó de concurrir al mismo».

El reclamo desde el Estado señala que en caso de «no cumplimentar con la misma, se procederá sin más a iniciar las acciones administrativas y legales correspondientes al recupero del monto antes mencionado, junto con los intereses legales, gastos y honorarios pertinentes».

En julio último, Entre Ríos Ahora dio cuenta de otra intimación de Salud. En ese caso, a un empleado del Hospital Delicia Concepción Masvernat, de Concordia, conminado a devolver al Estado la suma de $ 1.447.697,68.

Ese monto, según la intimación que el director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Salud de Entre Ríos, Germán Coronel, habrían sido cobrados por el agente de forma indebida.

De acuerdo al texto que el funcionario publicó en el Boletín Oficial, el empleado Ricardo Gutiérrez fue intimado a que «en un plazo perentorio e improrrogable de 30 días proceda a la devolución» de esa suma millonaria al Estado.

Se trata de un monto «que le fuera abonado y percibido por usted indebidamente por el periodo abril 2018/2020, cuando cumplía funciones en el Hospital Delicia Concepción Masvernat, de Concordia, y solicitó licencia por enfermedad tratamiento prolongado».

«En defecto de no cumplimentar con la misma, se procederá sin más a iniciar las acciones administrativas y legales correspondientes al recupero del monto antes mencionado, junto con los intereses legales, gastos y honorarios pertinentes», dice la intimación del director de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Salud.

Gutiérrez es licenciado en Psicología, y en 2014 había sido adscripto al Servicio Nefrología y Diálisis del Hospital Delicia Concepción Masvernat, según la resolución N° 7 del Ministerio de Salud.

En 2020 se conoció una historia similar que involucró a un exsacerdote.

Claudio Toso, un excura que estuvo como empleado del Ministerio de Salud hasta 2011, y cumplió la misión de capellán del Hospital San Martín, perdió un pleito que inició contra el Estado, que le reclamó que devuelva salarios cobrados indebidos.

Toso se desempeñó en el escalafón general en la categoría 10 «clero» en el Hospital San Martín, de Paraná, hasta que dejó los hábitos. Según un informe de la Dirección de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Salud, a partir de un dictamen del Departamento Liquidaciones, «el agente en cuestión percibió haberes de manera indebida durante el período del 18/02/11 al 01/10/12, notificándose al mismo e intimándolo a la devolución de dichas sumas».

La historia mezcla un reclamo laboral con cierta desprolijidad que suele reinar en la Administración Pública: Toso empezó a trabajar como capellán en el Hospital San Martín pero no logró cobrar su salario sino hasta un año después. Entonces, cuando renunció entendió que lo que le pagaron después de haber dejado los hábitos -y por tanto su función de capellán- podría computarse como «compensación» por el tiempo en el que trabajó sin percibir salario.

Su razonamiento no fue compartido por el Estado, que le exigió que devuelva las sumas percibidas en forma indebida.

En su descargo, Toso explicó que fue nombrado capellán del Hospital San Martín, de Paraná, a partir del 12 de agosto de 2004, aunque el primer sueldo, contó, recién lo percibió en el mes de julio de 2005, «quedando los meses laborados de agosto de 2004 a junio de 2005, más aguinaldos, sin ser abonados hasta la fecha».

Fue por eso que Toso -que dejó de ser cura en 2011- pidió que «se compense» la suma de dinero que se le adeuda correspondiente al período de agosto de 2004 a junio de 2005 con el reclamo del reintegro de lo indebidamente percibido desde febrero de 2011 a setiembre de 2012. Su razonamiento no fue compartido por la patronal, el Estado.

 

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