Novedades

El Gobierno lleva gastados $600.000 millones para mejorar el poder adquisitivo

Los subsidios a las tarifas de servicios públicos y la ampliación de la tarjeta Alimentar fueron los principales rubros; solo en julio, el gasto creció 72% interanual, según un informe

Después de un “austero” primer semestre en los números fiscales, en el cual el Ministerio de Economía logró mantener las cuentas casi en orden (favorecido por los ingresos extraordinarios de la soja y por una mayor inflación a la proyectada), en la segunda parte del año el Gobierno pareciera haber roto el chanchito. Solo en julio, según datos oficiales, el gasto creció hasta 72% interanual, si se excluye lo desembolsado en políticas derivadas del Covid.

“Esta expansión de alrededor de 13 puntos por encima de la inflación se encuentra impulsada por la inversión de capital y las distintas políticas de inclusión social desplegadas por el Gobierno”, dijo la cartera que dirige Martín Guzmán en un comunicado, tras presentar el resultado fiscal del mes pasado.

El economista Fernando Marull, titular de la consultora homónima, calculó que el aumento del déficit fiscal refleja los mayores gastos que anunció el Gobierno en los últimos meses, que se pueden estimar en $600.000 millones, equivalente a 1,5% del PBI.

“Si le sumamos los US$1700 millones que usó el Banco Central para bajar la cotización del dólar CCL, el Gobierno viene usando un total de US$8000 millones, casi 2% del PBI. Esto equivaldría a más de lo que gastó Cristina Kirchner en 2015 para que gane Daniel Scioli (un punto del PBI). Y no alcanzó”, dijo el analista en su último informe, en referencia a la confesión que hizo la vicepresidente en su libro Sinceramente.

Según detalla, la mayor parte del gasto está explicado por el volumen de subsidios económicos destinados a mantener las tarifas congeladas. Guzmán había calculado en el presupuesto para este año que los subsidios se mantengan constantes en términos del PBI. Y si bien el producto crece más de lo proyectado (8% anual de recuperación, según los últimos cálculos oficiales), los subsidios también se incrementaron en un extra de $224.071 millones sobre lo estimado, según el informe.

El segundo gasto importante es el de la Tarjeta Alimentar: desde mayo se duplicó la cantidad de beneficiarios a 4 millones y aumentó la transferencia por persona un 30%, a $9000. En total, este gasto representó $144.000 millones.

Los siguientes desembolsos son menos relevantes, pero todos suman su cuota de gasto: créditos a monotributistas de hasta $150.000 a tasa cero ($67.000 millones); los bonos extras para una parte de los jubilados en abril, mayo y agosto ($55.675 millones); el alivio en Ganancias para los que cobran hasta $150.000 ($40.000 millones); bonos extras a los que cobran asignación universal por hijo ($23.432 millones); aumento del 30% a partir de mayo del programa Potenciar Trabajo ($22.600 millones); pago de IFE extraordinario en abril de $15.000 para los beneficiarios que viven en el AMBA ($15.000 millones), y marcha atrás con el retroactivo de los monotributistas ($10.000 millones)

“El gasto electoral está financiado con las retenciones a la soja y el impuesto a la riqueza, que permiten que en 2021 el déficit primario sea del 4% del PBI, menor al 6,5% del año pasado (además de un menor gasto Covid)”, dice Marull.

La consultora Equilibra, por su parte, señala que espera entre agosto y diciembre un déficit primario de 2,6% del PBI, “de los cuales 0,7 puntos vendrán de las medidas de ampliación de programas sociales, bonos a jubilados y refuerzos de asignaciones en el marco del ‘push electoral’ para dinamizar el consumo”.

“Asimismo, habrá un empujón adicional de las erogaciones por el lado del gasto de capital y los programas de créditos a tasas subsidiadas, sumando otros 0,3 puntos del PBI. No descartamos el pago de deuda flotante durante el último mes del año para encarar un posible nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional con las cuentas fiscales más ordenadas. Con todo esto, el déficit primario acumulado cerraría 2021 en torno al 3,3% del PBI”, estimó la consultora en su último informe.

Entre otras medidas de impacto electoral que se anunciaron en el último mes se encuentran el regreso del programa PreViaje, que otorga créditos fiscales para fomentar el turismo interno; el lanzamiento recargado del plan Ahora 12, con hasta 24 cuotas sin interés para la compra de notebooks, tablets y televisores y de hasta 30 cuotas para la de electrodomésticos, anunciado a principio de mes, y el permiso para la reapertura de paritarias en todos los sectores.

La Nación

compartir