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El Gobierno logró refinanciar la deuda que le vencía, aunque validando las tasas más altas de su gestión

El Gobierno logró refinanciar el total de la deuda que le vence en 48 horas y captar incluso un pequeño extra, aunque para lograrlo debió convalidar tasas de interés puras que superaron el 60% anual o se ubicaron hasta 3,34% y 4,26% por encima del recorrido que registre la inflación o la devaluación del peso, las más altas en lo que va de su gestión.

Concretamente captó del mercado un total de $248.078 millones, levemente por encima de los $243.701 millones que necesitaba para cubrir el vencimiento del jueves tras haber logrado reducirlo en un 60% luego de la operación de conversión del miércoles 22 de junio.

Esto no alcanzaría para evitar que vuelva a requerir asistencia del Banco Central (BCRA) aunque hasta la semana pasada ya había recibido $282.500 millones en concepto de adelantos transitorios, dada la aceleración que vuelve a tomar el gasto público. De necesitarlo, mantiene un margen de $135.000 millones tras haberlo ampliado repitiendo manejos contables creativos con los DEG recibidos del FMI.

Con lo conseguido, y sin contabilizar la segunda vuelta a desarrollarse mañana, el Tesoro tomó en junio nueva deuda neta por $16.220 millones, lo que supone una una tasa de refinanciamiento del 106% y baja el promedio del primer semestre al 121% ($663.246 millones), unos puntos por debajo del nivel que le demanda el acuerdo con el FMI para conseguir la meta de financiamiento genuino y bajar algo la dependencia de la maquinita del Banco Central (BCRA).

“Hubo colocaciones por un total de $3,81 billones y vencimientos por $3,14 billones”, se indicó.

“El resultado fue positivo para esta licitación y también para el mes. En ambos casos con financiamiento neto positivo, es decir, que se obtuvo más de lo que se salió a buscar”, evaluaron desde el Ministerio de Economía.

La información oficial detalló que en la licitación se recibieron 891 ofertas que representaron un valor nominal de $263.098 millones.

“Del total de financiamiento obtenido, el 85% correspondió a instrumentos con vencimiento en 2022 y, el 15% restante, al instrumento vinculado al dólar con vencimiento en 2023″, especificaron, con lo que vuelve a quedar a la vista que el grueso de lo captado volverá a vencer en el presente ejercicio.

Además, como ha sido usual en las últimas subastas dado el nivel de inercia inflacionaria que sufre la economía, la mayor parte de los instrumentos adjudicados fueron ajustables por CER (inflación) aunque, dadas las dudas que aparecieron sobre la “sustentabilidad” de ese tipo de deuda (que crece en unos $18.000 millones por día por el tipo de ajuste indexatorio que se le aplica), esta vez sólo los tomó el 51% de la demanda cuando meses atrás se dirigía a estos instrumentos hasta el 75% de ella.

El resto se dividió entre instrumentos a tasa fija (34%) o ajustables por dólar oficial (15%), se detalló.

En cuanto al costo del financiamiento, este mostró un nuevo aumento generalizado en las tasas de interés convalidadas, que fueron del 51% anual en el caso de la Letra de Liquidez (Lelite) emitida a un mes para Fondos Comunes de Inversión (FCI) y se ampliaron del 56,8 al 60,01% para el caso de las Letras de Descuento (Ledes) colocadas a 60, 120 (salió al 59,49%) y 140 días.

En el caso de los instrumentos atados a algún tipo de indexación, los rendimientos pactados partieron del 2,77 al 3,31% (para los ajustables por CER) o del 4,26% en los que seguirán al tipo de cambio oficial.

La Nación
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