Novedades

El músico Luis «Pajarito» Silvestri visitó la Secretaría de Cultura

El secretario de Cultura de Entre Ríos, Fabián Reato, recibió a Luis «Pajarito» Silvestri, destacado músico de la ciudad de Federal, y conversaron sobre sus inicios, trayectoria y proyectos.

Durante la reunión, el bandoneonista, acordeonista, compositor y cantante se refirió a su relación con los instrumentos y la música, como un fuerte legado familiar y una pasión personal que empezó irrefrenable a sus siete años, y a las iniciativas que tiene en marcha en busca del rescate de la historia y la cultura de los pueblos entrerrianos.

“La música es algo que me fluye, está en mí”, dijo Silvestri en relación a la vocación heredada, y añadió que su inquietud “es poder realzar los personajes, las historias del pueblo (Federal), de la zona, de Entre Ríos”.

Entre sus proyectos, contó que empezó un relevamiento de las fiestas populares que se realizan en la provincia. Se propone investigar cómo surgió cada festival, quiénes fueron los impulsores, qué representan para la comunidad. Además, precisó que el sentido es recabar la historia y también “contagiar a algunas localidades o escuelas que están iniciando festividades puebleras, terruñeras”. También se entusiasmó al hablar de un álbum en ejecución que consiste en canciones de chamamé con letras inspiradas en los intereses y gustos de los adolescentes. La idea, explicó, es poder ampliar el alcance de ese género, como un modo de expresión y representación de la realidad de los jóvenes.

Mientras tanto, sigue realizando presentaciones por escenarios nacionales y también de otros países: ha estado de gira en Italia, Holanda y Brasil. Aclaró que el escenario mayor para él es el del Festival Nacional del Chamamé de Federal.

“Es un músico nuestro, talentoso, dedicado, y es destacable su trabajo en favor del folclore y la historia cultural de pueblos de Entre Ríos”, afirmó el secretario de Cultura, al expresar su reconocimiento a la trayectoria y a la labor del federalense.

De oído y a escondidas

Pajarito Silvestri nació en San Jaime de la Frontera, el 5 de marzo de 1983, y luego de pasar un corto período con su familia por Federación, su vida transcurrió en Federal entre un papá y abuelos músicos. Una imagen que trae a la conversación es la de su padre y su abuelo, saliendo en bicicleta de su casa, después de trabajar, con sus instrumentos, rumbo a escuelas de campo, estancias o cumpleaños a tocar.

Tenía siete años cuando empezó, junto a su hermano, a sacarle a escondidas, de arriba de un ropero, el bandoneón a su papá, cada vez que se iba a trabajar. “Empezamos jugando, a tocar de oído, hasta que un día llegó mi papá y le mostramos que teníamos aprendida la melodía de La Vestido Celeste. Ahí nos empezó a enseñar. Mi hermano dejó al tiempo y yo seguí en el camino del instrumento y la música”, relata sobre sus inicios.

A los 10 años, se subió por primera vez a un escenario – fue en el pre Federal- y desde entonces continuó en el festival de su pueblo y en distintos lugares de Argentina, como Cosquín, Ushuaia, Salta, Corrientes, Jesús María, y del exterior.

Su marca es el chamamé, pero también ritmos del litoral (rasguido doble, vals, chamarrita) y en la gira de Europa interpretó tangos de Astor Piazzolla y sigue estudiando este género. Justamente, cuenta que está preparando como solista una presentación de tango y chamamé para abril, en Brasil. Tiene en carpeta además incursionar en la música pop.

Las historias de campo y la inspiración

Usa de forma permanente, y a pesar los jeans y la camisa urbana, una “boina echada p’atrás. Es la partecita gaucha del atuendo”, dice, para dar cuenta que se trata de otra forma –además de su música y poesía- de honrar la vida de campo, las historias, los paisanos, los boliches de la zona. Todo ello le es cercano y es motivo de inspiración, explica, y la inspiración es tan impredecible que relata, por ejemplo, cómo le surgió la letra de Lucio Mondragón, “un chamamé que ahora canta la gente”. Cuenta que iba en el colectivo, de viaje hacia Concordia, y dos mujeres empezaron a comentar lo que le había pasado a un trabajador rural. Se trataba de “un paisano que se brindó en una estancia, que nunca pensó que se iba a tener que ir de ahí. Pero la propiedad se vendió, la compró un joven español y cambió todo el personal. Entonces él va y se toma una copa en el bar La Armonía, ubicado en la ruta 22, y de ahí se va al río Gualeguay y se despide de este mundo”, describe con emoción el músico, que repara en la casualidad de que justo cuando escuchaba a las mujeres observa por la ventanilla y ve el bar La Armonía. “Y ahí vino la inspiración”, afirma.

Chamamé de la secundaria

Silvestri es Profesor de Arte con Orientación Musical, carrera que cursó en Concordia mientras trabajaba de bici mandado, entre otros puestos, y es docente desde 2007 en escuelas primaria, secundaria y terciaria de Federal. Menciona que en las clases quería trabajar sobre la música del chamamé y encontraba poco entusiasmo en los estudiantes. Los chicos le terminaban diciendo que no les gustaba la letra, que no conocían el carau u otras palabras de las canciones. Entonces les propuso hacer una lista de lo que les gustaba. Y de eso se trata un nuevo álbum titulado Canciones de la Secundaria, que ya cuenta con un chamamé cuyo nombre es Me mira los estados (de whatsapp) -una historia de amor y desencuentro entre dos jóvenes que transcurre cruzada por las redes sociales-, y otro tema, Por culpa del filtro, que da cuenta de un chico y una chica que se conocieron a través de Instagram, acordaron verse en una bailanta y no se podían encontrar porque habían retocado tanto las fotos en las redes que no se identificaban. Al final, él bailaba solo en la pista y ella lo ubicó, se presentó y le dijo que le gusta más tal cual era. “El sentido de la letra es que uno tiene que estar orgulloso de como es y no tratar de maquillar una apariencia porque después llega la realidad”, acota.

La experiencia dio resultados positivos, ya que el músico afirma que la propuesta “les gustó a los chicos, cantaron las canciones, se sentían más identificados en las letras, con la tecnología y las redes que es su realidad”. Estima que el álbum quedará terminado este año.

El trabajo es realizado por Pajarito Silvestri y su Grupo Enramada. Desde 2014 pertenece a este conjunto musical. Antes fue parte de Nostalgia Guaraní, Alma de Montiel, Cuarteto Santa Ana (Corrientes), entre otros.

“El más imponente”, el de Federal

Si bien ha recorrido distintos escenarios, para Pajarito Silvestri “el más imponente” es el Festival Nacional del Chamamé de Federal, que este año será entre el 3 y el 11 de febrero.

Es que “cuando uno está frente a la gente que ve siempre, en la panadería, en el supermercado, es como que tiene que vencer toda esa imagen de ‘te veo todos los días’ y convencerla nuevamente de lo que uno está haciendo. Se tiene que plantar como artista, manejar el escenario, decirle estoy acá no porque soy de Federal sino porque tengo algo importante que decirles. En las presentaciones, si no conmuevo el corazón de alguien es como que estuve en vano. Entonces mi objetivo es que alguien que me escuche, se vaya un poco más enamorado de su pareja, de los hijos, un poco más convencido de la familia, del terruño, del pueblo. Ese es el objetivo de mis presentaciones”, concluyó.

Pajarito Silvestri cedió para su publicación la siguiente letra recientemente escrita, que todavía no tiene música.

Corazón entrerriano

Por Entre Ríos yo doy la vida

bien entrerriano es mi corazón

el ñandubay me prestó una espina

para escarbar mi pena de amor.

De Feliciano hasta las islas

de Villa Urquiza hasta Colón

gaucha bandera flamea erguida

la banda roja en su pabellón

Soy cuchillero de Las Delicias

soy aguador en San Salvador

y como todo buen entrerriano

soy cardenal de vincha punzó

No soy partido pa’ la injusticia

si eché pa’ tras mi boina señor

es porque llevo la frente limpia

poniendo el cuero en cada opinión

Islero adentro todos los días

allá en el norte buen domador

qué cosa linda es la entrerrianía

mate servido y convidador

Qué cosa linda es la entrerrianía

del corajudo orgulloso soy

y al que le tiemble la pajarilla

no se preocupe aquí un servidor

Por Entre Ríos yo doy la vida

bien entrerriano es mi corazón

el ñandubay me prestó una espina

para escarbar mi pena de amor.

compartir