Novedades

En febrero y marzo se harán sentir los mayores impactos de «El Niño».

Señalado por los expertos, como un «súper El Niño» parece que se continuará fortaleciendo en este enero, ganando un pico de intensidad parte de febrero y final del verano en el mes de marzo.

Los recientes análisis climáticos se centran en que la temperatura registrada de la superficie de la Tierra en 2023 superó, en promedio, 1,2 grados los valores de referencia, de acuerdo con el reporte del Instituto Goddard de Investigaciones Espaciales (GISS), con sede en Nueva York, dependiente de la agencia espacial de Estados Unidos, NASA.

La influencia de las temperaturas elevadas a nivel mundial, sumado al intenso calentamiento de los océanos de manera desmedida, fomentan a la intensificación de los fenómenos climáticos como ser «el Niño» y «la Niña». Los climatólogos ya están anticipando si bien la fase final de El Niño, si no antes dejando varios meses con precipitaciones abundantes en varias regiones de Argentina y sur de Brasil.

Durante la primera parte de enero 2024, los fenómenos de primera magnitud asociados a lluvias torrenciales dominan a vastas regiones del país, presentándose como eventos de tiempo severo en algunos casos, sobre todo en provincias del centro-este del país, abarcando a la Mesopotamia, región núcleo, a la provincia de Buenos Aires y Córdoba, como las regiones donde mayor es el impacto.

Las precipitaciones más contundentes se estuvieron viendo focalizadas en el NOA y región central del país, abarcando distintas regiones de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca, incluyendo a varios puntos de la provincia de CórdobaCorrientes, áreas de Santa Fe.

Por el momento, y a pesar de los evidentes eventos de lluvias más extremas de las últimas semanas, los expertos aún se muestran cautelosos en cuanto a la emisión de pronósticos a mediano plazo, en cuanto la duración de la corriente de «El Niño». Para evaluar el real impacto del fenómeno, los expertos tienen en cuenta el conjunto de factores que intervienen, como ser, el calentamiento global y el cambio climático, siendo factores que aportan más potencia al evento.

Por el momento se sabe que los efectos de «El Niño» se mantendrán hasta inicios del otoño 2024, según datos brindados por La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, sigla en inglés), entrando en una fase de debilitamiento entre los meses de abril y mayo, de ahí en más, se habla de un periodo de neutralidad, aunque ya se habla del desarrollo de una posible «La Niña» en los meses de julio, agoto y septiembre.

DE todas formas, antes de debilitarse, influirá de forma significativa en los regímenes de temperaturas y lluvias en los meses de febrero, marzo y abril, en algunos casos.

Los efectos de un «Niño intenso»

Los efectos que «el Niño» trae consigo estarán asociados a eventos de calor y también de lluvias en abundancia para distintas regiones en el primer trimestre 2024, o sea, fenómenos de alto impacto.

Para realizar un breve recorrido en cuanto al desarrollo del fenómeno, lo cierto es que hasta el mes de octubre se desconocía de que manera impactaría en el país, pero desde noviembre, la certeza de que se trataría de un evento importante se fue afianzando.

Ya desde el mes de diciembre, el episodio climático Oscilación del Sur (ENOS) mostró un impacto mucho más significativos. Vale destacar lo sucedido después de la quincena del mes, momento en que varios eventos de tormentas severas y lluvias torrenciales durante el ultimo fin de semana del año.

Lo preocupante es que además se señala que esto recién comienza, que aún falta la etapa más intensa del evento y que esta se daría en los próximos meses, notándose la intensificación del fenómeno climático en este enero, manteniéndose con cierta intensidad en febrero y en parte de marzo, pero con tendencia a decrecer conforme nos aproximemos al cambio de estación hacia el otoño.

En el siguiente grafico se puede apreciar el crecimiento en cuanto la intensidad de «el Niño» en los meses de diciembre (2023), enero, febrero y marzo (2024), mientras que desde abril la intensidad comenzaría a disminuir, con mayor notoriedad para el otoño 2024. Por otro lado, ya hay una tendencia positiva a un posible evento «la Niña» de cara al invierno, aunque compitiendo con una neutralidad.

Evolución de «El Niño» 2023/2024

A principio del mes de septiembre, en un informe mensual del Servicio Meteorológico Nacionalinformó oficialmente que estamos en condiciones de El Niño, teniendo en cuenta que en los últimos meses la temperatura del océano Pacífico se mantuvo por encima de la temperatura umbral para este fenómeno y la atmósfera comenzó a responder a ese calentamiento.

Durante un patrón de «El Niño» aumentan las posibilidades de temperaturas más cálidas que el promedio normal y las lluvias se incrementen de manera significativa. Hacia finales del 2023 ya se habla de un evento de magnitud considerable. Inclusive, ya se ha notado un incremento importante en la continuidad y volumen de lluvia en gran parte de la franja este y centro de Argentina, abarcando desde la Mesopotamia, el litoral y área pampeana.

Nuevos informes alertan de un episodio de un «super Niño», con un fortalecimiento entre noviembre, diciembre y enero, para entonces se hablaría de un fenómeno potente, el que provocaría lluvias importantes en gran parte del Litoral argentino, la Mesopotamia y en países limítrofes. Pero también se alerta por eventos de mucho calor para gran parte del país, al menos, hasta inicios del otoño 2024.

Es probable que las condiciones actuales de El Niño se conviertan en uno de los eventos más fuertes jamás registradas, comparable al gran El Niño de 1997-98, lo que podría significar uno de los eventos más importantes en la actualidad.

Dentro del contexto climático, El Niño y su patrón opuesto (La Niña, cuando las aguas del Pacífico son más frías de lo normal) ocurren cada dos a siete años, pero no de manera regular, según la NOAA. La Niña está asociada con temperaturas más frías en el Pacífico y para América del sur significa ausencia de lluvias, calor y sequías.

Los patrones climáticos asociados con la Oscilación del Sur de El Niño suelen durar de nueve a 12 meses, son más notorios en primavera y durante el verano y disminuyen en otoño.

Para esta primavera y el verano, las temperaturas por encima de lo normal impactarán a gran parte de Argentina y Latinoamérica, tal como lo indica el grafico inferior.

El impacto de El Niño en Argentina

En general, en las primaveras bajo la influencia de El Niño suele aumentar la frecuencia y la intensidad de las precipitaciones en gran parte del centro-este y norte argentino, especialmente en las provincias de Misiones, Corrientes, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires, involucrando a regiones de Córdoba.

Estas provincias se caracterizan por ser las que tienen mayor vinculación con el fenómeno de El Niño. De hecho, de acuerdo a los datos históricos, de las 10 primaveras más lluviosas en esta región, 7 fueron en años con presencia de El Niño.

Estas estadísticas demuestran las implicancias que tiene el ENOS en las precipitaciones de  la región, que generalmente se traduce en temporadas donde se incrementa el riesgo de inundaciones, crecidas de ríos, tormentas intensas, entre otros impactos .

También hay que destacar que las primaveras con El Niño suelen ser más lluviosas en la provincia de Buenos Aires, sur del Litoral y el noroeste de Patagonia. 

En otras regiones de Argentina el fenómeno también trae consecuencias. Un panorama completamente opuesto al anterior se observa en el oeste de la Pampa Húmeda, donde en las primaveras con El Niño predominan lluvias inferiores a las normales.

Con un Niño fuerte y lluvias más abundantes

Ya entrando al mes de la estación de primavera en el hemisferio sur, los especialistas ya se están anticipando lo que podría acontecer durante los meses cálidos y más activos en cuanto a las precipitaciones, y alertan que vastas áreas de Argentina y países limítrofes tendrán importantes lluvias, lo que se extendería hasta el verano 2023/24.

Los principales organismos meteorológicos mundiales indican que el fenómeno climático ya está activo, y que influirá en las precipitaciones en el país durante la temporada que se viene, además, señalan que se trataría de un «Niño intenso» hacia fin de año, con tendencia a mantenerse fortalecido hasta enero del 2024.

Ante el panorama, lo que más preocupa es que en presencia de continuas y abundantes lluvias, los sistemas de drenado en las principales ciudades, no respondan adecuadamente.

El relevamiento en varias provincias de Argentina, muchas de las principales ciudades no se encuentras listas para soportar acumulados por encima de los 100, 150 y 200 milímetros en pocas horas, que pueden suceder y van a suceder, mediante los efectos de «El Niño».

Las provincias más vulnerables: Buenos Aires, capital y costa Atlántica, a la provincia de Córdoba, ciudad y el interior, Santa Fe y Entre Ríos. También se teme por desbordes en zonas del Paraná, lo que podría traer un grave impacto en zona agrícola de la región núcleo.

¿Qué provincias tendrán más lluvias?

Las lluvias por encima de lo normal (en verde) abarcando la mayor parte del este del país, alcanzando al centro y franja este de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco y varias provincias de la región pampeana, abarcando al Uruguay, sur de Brasil y sudeste del Paraguay. El centro-este de litoral argentino como la región mayormente afectada por las alteraciones en cuanto a los patrones de precipitaciones previstas, con mayores eventos asociados a tormentas, y muchos episodios de tiempo severo, con acumulados de lluvias considerables en cortos periodos de tiempo.

En un mapa divulgado reciamente se aprecian las áreas que se verán influencias por el impacto de las lluvias por encima de lo normal, y también el de las regiones que tendrán sequía durante los meses con el fenómeno de el Niño instalado en las aguas de Pacifico.

Con información de: https://www.campoenaccion.com/

compartir