Novedades

Es falso que el hijo de Alberto y Fabiola será el primero en nacer en la Quinta de Olivos

Fabiola Yañez aseguró que su hijo será el primero en nacer en la Quinta de Olivos, mostrando una preocupante ignorancia respecto a la historia argentina. En pocos minutos, recibió numerosas críticas de especialistas e historiadores, que dejaron en evidencia un nuevo error del malogrado matrimonio presidencial.

Con motivo de su embarazo, Fabiola Yáñez brindó una entrevista en la que aseguró: “Llevo en mi vientre al primer bebé en la historia que nacerá en la Quinta de Olivos, es algo histórico”. La frase recibió las críticas de numerosos historiadores argentinos, quienes demostraron que, una vez más, estaba equivocada.

Al contrario de lo que piensa Yañez y lo que le dicta su escaso conocimiento del país que gobierna su pareja, el presidente Alberto Fernández, la Quinta de Olivos no fue siempre la residencia presidencial. En efecto, el primer dueño de la propiedad fue Rodrigo de Ibarola, que fue quien llevó adelante los primeros fraccionamientos, en 1580, que se mantienen hasta el día de hoy.

La quinta perteneció al brigadier Miguel de Azcuénaga, quien estaba casado con su prima hermana, Justa Rufina Basavilbaso y Garfias. El arquitecto de la casa, que aún se conserva, fue Prilidiano Pueyrredón, quien además de pintor, fue el constructor a cargo de la capilla de la Recoleta, la pirámide de la plaza de Mayo y la Casa Rosada, entre otros hitos históricos del país.

Allí nacieron los hijos de Azcuénaga, que transformaron el lugar en una cabaña para criar animales y volvió a contratar a Pueyrredón para llevar adelante una importante refacción en la casa. Luego de numerosas generaciones familiares que habitaron el lugar, finalmente el 30 de septiembre de 1918 el presidente Hipólito Yrigoyen aceptó la donación de la familia ante el juzgado civil para que sea utilizada por el “superior gobierno de la nación argentina”. Desde entonces, el presidente de Argentina está obligado a vivir en ella. Si pasan más de treinta días sin que ningún presidente la ocupe, la propiedad vuelve a manos de los descendientes del clan Azcuénaga – Basavilbaso – Santa Coloma.

Ante la falta de conocimiento de la primera dama, no fueron pocos los argentinos que le salieron al cruce. La reconocida historiadora de la UNCuyo, Luciana Sabina, mostró en las redes sociales la declaración de Yáñez, asegurando: “Era la chacra de Azcuénaga, no es el primer bebé que nace ahí, señora. Hasta en Wikipedia si lo busca aparece”, explicó.

Realpolitik

compartir