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La Cámara Federal confirmó el procesamiento por enriquecimiento ilícito de toda la familia del primo de Néstor Kirchner

Es Carlos Santiago Kirchner, ex coordinador de Obras Públicas y uno de los acusados en el juicio “Vialidad”, que esta semana avanzó con el alegato del fiscal Luciani. No puede explicar U$S 2,2 millones.

La familia Kirchner se enriqueció de manera ilícita: la familia del ex coordinador de Obras Públicas, Carlos Santiago Kirchner, su esposa y ahora también su hijo quedaron procesados. El primo político de la vicepresidenta, por quien pasaban los contratos que recibió Lázaro Báez, no logró justificar propiedades por más de dos millones de dólares, vehículos, empresas y hasta una embarcación. La Cámara Federal confirmó este martes el procesamiento de su esposa, Cecilia Saade, y procesó a su hijo, Carlos Jorge Kirchner, que tenía falta de mérito. El procesamiento de Carlos Santiago ya estaba firme, porque no lo había apelado.

En marzo de este año, el juez Julián Ercolini procesó a Carlos Santiago Kirchner por enriquecimiento ilícito, pues consideró que no no logró explicar el incremento de sus bienes: un conjunto de empresas radicadas en el país y en el exterior, propiedades valuadas en más de dos millones de dólares, 14 vehículos por 3,5 millones de pesos y una embarcación están bajo sospecha. El total de fondos que no logró justificar asciende a 2.242.231,47 dólares.

La Sala I de la Cámara Federal porteña confirmó que la esposa de Carlos Kirchner, Cecilia Saade, es partícipe necesaria del enriquecimiento ilícito de toda su familia

Los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens incluyeron en la estructura delictiva a Carlos Jorge Kirchner, hijo del ex funcionario, quien había recibido una falta de mérito apelada luego por el fiscal Gerardo Pollicita.

Los camaristas acusaron a Cecilia Saade de “haber asistido a Carlos Santiago Kirchner a incrementar y disimular su patrimonio de manera injustificada mediante la realización de diversas operaciones comerciales tales como la adquisición de bienes muebles, inmuebles y de divisa extranjera, para lo cual habría actuado como persona interpuesta”, durante el período en que el nombrado ejerció la función pública.

Además, se recordó que el ex funcionario vinculado a la obra pública y que afronta el juicio por el presunto direccionamiento de los contratos viales a favor de Lázaro Báez, “habría contado con la colaboración de Saade de su hijo Carlos Jorge Kirchner y de personas jurídicas radicadas en el país y en el exterior, puntualmente K-Sanc S.A. y K-Joro Real Estate Investments LLC”, firmas investigadas en este expediente.

El ex Subsecretario de Coordinación de Obra Pública Carlos Santiago Kirchner, declaró en febrero ante Ercolini y Pollicita. En aquella ocasión afirmó que toda su fortuna fue en gran parte, producto de la herencia que le dejaron su padre y su abuelo.

Las explicaciones no fueron suficientes, ya que Ercolini lo procesó por el monto injustificado de su patrimonio en «$12.606.848,65 equivalentes a 2.242.231,47 dólares».

«Se encuentra acreditado que Carlos Santiago Kirchner habría incrementado su patrimonio de manera apreciable e injustificada entre el día 28 de julio del año 2005 y el día 9 de diciembre del año 2015, período en el cual ejerció la función pública como Subsecretario de Coordinación de Obra Pública Federal», sostuvo el juez en aquella resolución.

El ex funcionario kirchnerista nunca apeló su procesamiento. Sólo su esposa había recurrido a la Cámara Federal, aunque esa estrategia no resultó: la Sala I del tribunal sostuvo que al analizar los ingresos y egresos de Carlos Kirchner, así como las operaciones de compraventa de bienes en las que intervino, las tenencias bancarias y donaciones efectuadas, divididos por año, a lo largo del período en que ejerció funciones públicas y durante los dos años inmediatos posteriores, se incluyó un “detalle similar respecto de la señora Saade, Carlos Jorge Kirchner y las sociedades integradas por ellos”.

Posteriormente, continuaron los camaristas, “se especificó el monto total del incremento injustificado respecto del ex funcionario, su esposa y el hijo de ambos, indicando respecto de Saade que ascendería -cuanto menos- a una suma comprendida entre $2.828.687,59 y $3.656.800,50 (equivalentes 676.242,86 y 778.717,43 dólares).

Los números cuestionados

Durante la investigación, el fiscal Pollicita detectó 23 propiedades que le pertenecerían al ex funcionario. Una de ellas en Miami, cuyo valor inicial supera los 650.000 dólares. La trazabilidad de movimientos financieros y el análisis que realizó la fiscalía de las declaraciones juradas arrojaron “un conjunto de inconsistencias que no logran explicar el aumento del patrimonio”. Kirchner, que ocupaba un cargo en el Ministerio de Planificación Federal vinculado a la obra pública, «incrementó en forma injustificada y apreciable su patrimonio», sostuvo el fiscal Gerardo Pollicita en su imputación.

Cuando arribó a la función pública, Carlos Santiago Kirchner tenía un inmueble y dos vehículos. Al dejar la función pública acumuló 17 propiedades por 2,8 millones de pesos, cinco autos por 612.100 pesos y una lancha por 42.000 pesos. Sumando los ahorros, depósitos y los dólares ahorrados, su patrimonio declarado hacia 2014 era de 9,3 millones de pesos.

Además, Kirchner adquirió catorce automotores —Porsche Cayenne, Audi A3, Audi A5, Mercedes Benz E350 coupé, Mercedes Benz C63 AMG, Peugeot 4008 feline, Subaru Forester, Peugeot 308 y Toyota Hilux, dos Volkswagen Golf, Volkswagen Saveiro, Renault Torino y Volkswagen Escarabajo—. Adquirió además, una embarcación valuada en más de 40.000 dólares.

También se cuestionaron operaciones de cambio por casi un millón de dólares (USD 917.461), aportes societarios en efectivo por un total de 435.000 dólares y 1.167.000 pesos, una donación a su esposa y a sus hijos por casi tres millones de pesos, y «millonarios plazos fijos en moneda local y en dólares estadounidenses», entre otras irregularidades.

Clarin

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