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La noticia sobre el Covid que nadie quería escuchar en Argentina ya es un hecho

La subvariante BA.5 de Ómicron, más contagiosa que las anteriores, pasó a representar la mayoría de los casos del país: 53,5 por ciento. Cómo puede impactar en la curva

La velocidad con la que la subvariante BA.5 de Ömicron ha crecido en Argentina es asombrosa. El 29 de junio se registró por primera vez. Ahora, en el último informe de vigilancia genómica del Ministerio de Salud sobre el Covid-19, se da cuenta de que ya representa el 53,5 por ciento de los casos detectados.

El crecimiento ha sido exponencial, como viene ocurriendo con el volumen de circulación del virus desde el principio de la pandemia. De hecho, la gran explosión de casos de estas subvariantes se produjo en las últimas tres semanas, periodo en el que pasó de estar por debajo de los dos dígitos a más de la mitad del total.

“El patrón de alta transmisión observado para Ómicron ha facilitado la aparición de mutaciones adicionales que definen diferentes sublinajes clasificados dentro la misma variante. A la fecha, se han reportado globalmente 5 diferentes linajes principales de Ómicron: BA.1, BA.2, BA.3, BA.4 y BA.5 y sus linajes descendientes (BA.1.1, BA.2.12.1, entre otros)”, dice el informe.

El reporte de la semana 30, elaborado por el Ministerio de Salud, agrega que BA.2 representa ahora sólo el 2,61 por ciento del total de casos, mientras que BA.2.12.1 significa el 4,51 por ciento. BA.4 representa el 10,57 por ciento y BA.5, el 53,59 por ciento. Entre las dos más contagiosas del país suman entonces el 64 por ciento.

Todos vemos cómo crecen los casos en Argentina semana a semana a través de los reportes dominicales, a la par de la incesante multiplicación de BA.5. Con la salvedad de que los contagios registrados representan una pequeña parte de los casos reales.

El reporte de la semana 30, elaborado por el Ministerio de Salud, agrega que BA.2 representa ahora sólo el 2,61 por ciento del total de casos, mientras que BA.2.12.1 significa el 4,51 por ciento. BA.4 representa el 10,57 por ciento y BA.5, el 53,59 por ciento. Entre las dos más contagiosas del país suman entonces el 64 por ciento.

Todos vemos cómo crecen los casos en Argentina semana a semana a través de los reportes dominicales, a la par de la incesante multiplicación de BA.5. Con la salvedad de que los contagios registrados representan una pequeña parte de los casos reales.

Las subvariantes de Ómicron BA.4 y BA.5 tienen la mutación que podría conferirles una mayor transmisibilidad y características de escape inmunitario, tanto a las vacunas como a los anticuerpos creados por una infección anterior.

El informe oficial indica que “análisis preliminares realizados en Reino Unido no hallaron una diferencia significativa en cuanto al antecedente de vacunación en aquellos casos infectados con BA.4 y BA.5 en comparación con BA.2, lo cual podría sugerir una protección por vacunas comparable a la evaluada previamente. Sin embargo, se requiere de estudios con un diseño adecuado para evaluar la efectividad de las vacunas frente a estos linajes”.

En las últimas tres semanas del periodo analizado, los linajes BA.4 y BA.5 se encuentran en ascenso, los casos de Covid-19 ya habían registrado un incremento del 9 por ciento entre la semana 26 y 25 y de 17 por ciento entre la 27 y 26. Ese incremento semanal es, porcentualmente, cada vez mayor. Además, el número de fallecidos también registra un incremento, aunque en mucha menor proporción y casos absolutos que en las olas anteriores.

La información disponible sobre las características y consecuencias de estas dos subvariantes es escasa y provisoria. Entre las investigaciones más destacadas -aún no revisadas por pares- se puede mencionar dos, que en principio parecerían ser contradictorias, pero en realidad no lo son.

La primera investigación, encabezada por un investigador de la Escuela de Medicina de Washington, Ziyad Al-Aly, advierte que con cada reinfección el riesgo de presentar síntomas más severos es mayor. La aseveración en principio desmentiría la creencia de que infectarse genera mayor inmunidad y la promesa de que la vez siguiente la enfermedad sea más leve.

Sin embargo, otra investigación realizada en el Weill Cornell Medicine de Doha, Qatar, señala que el contagio previo con Ómicron protege contra las subvariantes BA.4 y BA.5, con una cobertura del 76 y 79 por ciento respectivamente. La conclusión, al sopesar ambos trabajos, indicaría que si bien contagiarse dos veces con Ómicron es más difícil, el que efectivamente se contagia podría tener síntomas más severos.

La descendencia de Ómicron en el mundo, mientras tanto, no se detiene. Cuando se creía que la BA.5 era la subvariante más contagiosa, apareció otra: el linaje BA.2.75, más conocido como Centaurus y original de la India. Tiene 45 mutaciones en común con BA.5 y 15 propias.

El consuelo -no menor- es que el poder de la vacunación está haciendo que la virulencia de la infección sea más acotada que con las variantes anteriores. De todos modos, si la curva de casos crece mucho podría repercutir por una cuestión matemática -como ha ocurrido en otros países- en la demanda de internaciones.

Clarin

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