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La UE ultima la desconexión parcial de Rusia de la plataforma para realizar pagos internacionales Swift

El comunicado

Nosotros, los líderes de la Comisión Europea, Francia, Alemania, Italia, el Reino Unido, Canadá y los Estados Unidos, condenamos la guerra de elección de Putin y los ataques contra la nación soberana y el pueblo de Ucrania. Apoyamos al gobierno ucraniano y al pueblo ucraniano en sus heroicos esfuerzos para resistir la invasión de Rusia. La guerra de Rusia representa un asalto a las reglas y normas internacionales fundamentales que han prevalecido desde la Segunda Guerra Mundial, que estamos comprometidos a defender. Haremos que Rusia rinda cuentas y colectivamente nos aseguraremos de que esta guerra sea un fracaso estratégico para Putin.

La semana pasada, junto con nuestros esfuerzos diplomáticos y el trabajo colectivo para defender nuestras propias fronteras y ayudar al gobierno y al pueblo ucranianos en su lucha, nosotros, así como nuestros otros aliados y socios en todo el mundo, imponemos medidas severas a las instituciones rusas clave y bancos y en los artífices de esta guerra, incluido el presidente ruso Vladimir Putin.

A medida que las fuerzas rusas desencadenan su asalto a Kiev y otras ciudades ucranianas, estamos decididos a continuar imponiendo costos a Rusia que aislarán aún más a Rusia del sistema financiero internacional y de nuestras economías. Implementaremos estas medidas en los próximos días.

En concreto, nos comprometemos a tomar las siguientes medidas: En primer lugar, nos comprometemos a garantizar que los bancos rusos seleccionados se eliminen del sistema de mensajería SWIFT. Esto asegurará que estos bancos estén desconectados del sistema financiero internacional y perjudique su capacidad para operar globalmente.

En segundo lugar, nos comprometemos a imponer medidas restrictivas que evitarán que el Banco Central de Rusia despliegue sus reservas internacionales de manera que socaven el impacto de nuestras sanciones.

Tercero, nos comprometemos a actuar contra las personas y entidades que facilitan la guerra en Ucrania y las actividades dañinas del gobierno ruso. Específicamente, nos comprometemos a tomar medidas para limitar la venta de ciudadanía, los llamados pasaportes dorados, que permiten que los rusos ricos conectados con el gobierno ruso se conviertan en ciudadanos de nuestros países y obtengan acceso a nuestros sistemas financieros.

Cuarto, nos comprometemos a lanzar la próxima semana un grupo de trabajo transatlántico que garantizará la implementación efectiva de nuestras sanciones financieras al identificar y congelar los activos de las personas y empresas sancionadas que existen dentro de nuestras jurisdicciones. Como parte de este esfuerzo, nos comprometemos a aplicar sanciones y otras medidas financieras y de ejecución a funcionarios y élites rusos adicionales cercanos al gobierno ruso, así como a sus familias y facilitadores para identificar y congelar los activos que poseen en nuestras jurisdicciones. . También involucraremos a otros gobiernos y trabajaremos para detectar e interrumpir el movimiento de ganancias obtenidas ilícitamente, y para negarles a estas personas la capacidad de ocultar sus activos en jurisdicciones de todo el mundo.

Finalmente, intensificaremos la coordinación contra la desinformación y otras formas de guerra híbrida.

Estamos con el pueblo ucraniano en esta hora oscura. Incluso más allá de las medidas que anunciamos hoy, estamos preparados para tomar más medidas para hacer que Rusia rinda cuentas por su ataque a Ucrania.

Alemania acepta activar el “arma nuclear financiera” para castigar a Putin y golpear duramente a la economía rusa

La Unión Europea va cumpliendo su amenaza de imponer “sanciones enormes” a Rusia si Vladimir Putin daba la orden invadir Ucrania. Si a comienzo de semana se empezó por vetar la entrada de políticos y altos cargos rusos, es muy probable que este domingo concluya con la activación del “arma nuclear financiera”, como llamó al Swift este viernes el ministro francés de Finanzas, Bruno Le Maire. Este sábado Alemania ha cedido y ha aceptado la desconexión parcial de Rusia del sistema que conecta a las entidades financieras de todo el mundo y permite las transferencias seguras de dinero.

Hasta hora es la sanción más dura de las impuestas a Moscú por la invasión de Ucrania. La desconexión no será total, ya que se seguirá permitiendo el pago de los hidrocarburos (gas y petróleo) y ser selectivos a la hora de prohibir el acceso al mecanismo de pagos, según apuntan fuentes comunitarias. La medida tiene que ratificarse en una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la UE que se celebrará este domingo. Antes de eso habrá contactos del G-7 en los que también se abordará la decisión, apuntan otras fuentes comunitarias.

Esta decisión supone un salto cualitativo en las sanciones contra el régimen de Vladímir Putin. Ya esta semana se han aprobado dos oleadas de sanciones por la que se ha golpeado a casi todos los sectores estratégicos rusos: bancos, empresas de defensa y aeroespacial, constructoras, compañías de transporte, aerolíneas… E, incluso, se ha llegado a castigar personalmente al presidente ruso y al ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, al congelar los activos que estos pudieran tener en Europa, algo a lo que se sumó Estados Unidos. Pero no se había dado el paso de llegar a la desconexión del sistema Swift (Society for Worldwide Interbank Financial Telecomunication o sociedad para las comunicaciones interbancarias y financieras mundiales).

Ya en 2014, cuando Rusia invadió Crimea, se valoró la posibilidad de cortar su acceso a este sistema de transferencias. Y entonces, quien era ministro de Finanzas de Rusia, Alexei Kudrin, pronosticó que si se decidía dar el paso, su país podría sufrir una caída del 5% del PIB.

A mediodía de este sábado, fuentes comunitarias apuntaban que Berlín era el último obstáculo para dar este paso. Iban en la misma línea que lo dicho por Le Maire el día anterior, cuando reconoció que en la reunión del Ecofin, el órgano que agrupa a los ministros de Finanzas de Los 27, había países que tenían dudas sobre si era el momento de apretar este botón rojo. Las cavilaciones estaban en Hungría e Italia, países que han despejado dudas esta misma mañana. Y a primera hora de la tarde ha sido Alemania la que ha dado un vuelco importante a su posición, tanto en lo referente al envío de armas a Ucrania como a la desconexión financiera de Rusia.

“Estamos trabajando con urgencia para ver cómo limitar los daños colaterales de desvincularse de Swift de tal manera que afecte a las personas adecuadas. Lo que necesitamos es una restricción específica y funcional de Swift”, aseguraron en un comunicado conjunto la ministra de Exteriores, Annalena Baerbock, y el ministro de Economía, Robert Habeck. Unas horas antes, el líder de la oposición, el democristiano Friedrich Merz, pedía al Gobierno tripartito que dirige el socialdemócrata Olaf Scholz que impusiera la restricción de acceso de Moscú a Swift. El propio Merz cambiaba de opinión. Hace solo unos días desaconsejaba aplicar esa medida y alertaba de que las consecuencias para la economía alemana serían devastadoras. Este sábado ha dicho en su cuenta de Twitter que la alta dependencia del suministro de gas ruso de Alemania “no es un argumento válido contra las sanciones que ahora son necesarias”. El sucesor de Angela Merkel al frente de los conservadores asegura que pese a la exclusión de Swift “los suministros de energía rusos podrán seguir pagándose en el futuro”.

“Hemos pedido a la Comisión Europea y al Banco Central Europeo que analicen las consecuencias de recortar más el acceso de las instituciones rusas al sistema financiero. Todas las opciones están sobre la mesa”, explicaba el comunicado final del Ecofin este viernes, con una evidente referencia al Swift, que ya había sido aclarada previamente por Le Maire y el vicepresidente de la Comisión Valdis Dombrovskis. El ministro francés también sugirió que la decisión no se demoraría mucho porque el informe que analizaba el impacto iba a estar listo “en horas, no en días, en horas”.

Lo sucedido con Swift es un claro ejemplo del dilema que se ha planteado en la Unión Europea a la hora de reaccionar con sanciones pese a lo grave y dramático de la invasión total de Ucrania por Rusia. Muchos países de la Unión Europea tienen un gran dependencia del gas ruso, aunque esta haya bajado en los últimos meses del 40% habitual al 22% de las últimas semanas, según Goldman Sachs, y un corte total del acceso al sistema internacional de transacciones supone también poner en riesgo el pago de los hidrocarburos rusos.

El sistema Swift se creó en 1973 y agrupa a más de 11.000 organizaciones financieras de más de 200 países. La sociedad que lo controla está en Bélgica y está supervisada por los bancos centrales de Alemania, Bélgica, Canadá, Francia, Italia, Japón, Países Bajos, Reino Unido, Estados Unidos, Suecia y Suiza más el Banco Central Europeo (BCE), aunque al estar ubicada geográficamente en suelo belga el liderazgo de la supervisión corresponde a Bélgica. Hasta ahora solo Irán ha sufrido una desconexión total de Swift en 2012.

El País

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