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Los planes sociales, también en la mira de La Cámpora: ahora plantean eliminarlos de a poco

En la agrupación de Máximo Kirchner afirman que deben ser cambiados por programa concretos de trabajo. También pesa su pelea con el Evita.

Wado de Pedro recibió a Gerardo Martínez, previo al acto donde la UOCRA intentó dar apoyo político al Presidente de la Nación, en momentos de profunda tensión interna oficialista. El ministro del Interior habló un largo rato con el inoxidable gremialista de la construcción y en un momento, Martínez le contó que había lanzado un plan de inserción laboral de beneficiarios de planes sociales.
La iniciativa había surgido desde los ministerios de Trabajo y Desarrollo nacionales, ejecutado en forma conjunta entre la Cámara de la Construcción y la UOCRA, con cursos en diferentes oficios para los inscriptos quienes, mientras hacían el curso, iban a cobrar una suma de incentivo además del plan. Y una vez finalizado el mismo, a través de la Cámara, se los iba a ubicar en distintas empresas que estaban con obras en ejecución, pudiendo cobrar el plan, además del salario registrado por un tiempo más.

La sorpresa del sindicalista fue absoluta cuando se dio cuenta que más de la mitad no completó los cursos; y que, de los que terminaron los cursos, poquísimos se incorporaron a trabajar y, a las pocas semanas fueron abandonando los trabajos. Lo mismo sucedió en otros gremios, como el gastronómico, donde los curtidos dirigentes gremiales observaron falta de cultura del trabajo, de disciplina laboral y carencia de costumbre a la rutina de cumplir un horario laboral y de aceptar las normas y reglas del trabajo.

Alberto Fernández con Emilio Pérsico en un locro con el Movimiento Evita.Alberto Fernández con Emilio Pérsico en un locro con el Movimiento Evita.
El tema de generar convenios entre beneficiarios del Plan Potenciar Trabajo (el más nutrido de todos los programas nacionales) es fomentado por el ministro Juan Zabaleta, desde el Ministerio de Desarrollo Social nacional. Además, en esa cartera fomentan actualmente la discusión sobre cómo modificar ese régimen en una salida laboral, que permita además achicar el número de 1.270.000 de planes que actualmente otorga la administración nacional y generar trabajo genuino.

Y ahora, La Cámpora, la agrupación creada por Máximo Carlos Kirchner, se ha sumado al reclamo de transformar el plan social en trabajo, algo impensado tiempo atrás en la organización kirchnerista, más propensa a los discursos que reivindiquen la ayuda estatal a los que menos tienen. Un alto dirigente camporista sostiene que «el combo de crecimiento de la economía con salarios a la baja y la actual masa de planes sociales es inconducente, no sirve de nada crecer así». Y remata: «Eso no es Peronismo». Por eso, para aplicar efectivamente dosis de peronismo adecuado en sangre, ahora postulan transformar los planes en programas concretos de trabajo.

La Cámpora tiene una importante presencia en Desarrollo Social de Nación donde Laura Alonso es la Secretaria de Inclusión Social y tiene una influencia clara en esa dependencia. Y también a Andrés «Cuervo» Larroque, secretario general de la agrupación K, quien es el ministro de Desarrollo de la Comunidad, la cartera social bonaerense. Desde allí, podrían instrumentar políticas en ese sentido. Pero la discusión sobre cómo modificar esa masa de planes está en pleno desarrollo en el camporismo. Desde allí, acusan al macrismo de tercerizar la política social, al arreglar esa política con las organizaciones sociales. Larroque, por ejemplo, planteó en 2020 sacar los planes sociales y univerzalizar el IFE y fortalecer el seguro de desempleo; esto sería más inversión social pero eliminando el actual sistema de planes, de los que usufructan la izquierda y el Movimiento Evita, rival interno de La Cámpora.

Ante su agrupación, Larroque planteó que «se lo planteé veinte veces a Alberto, de todas las maneras y no lo entiende». Y critica que Emilio Pérsico -funcionario nacional y jefe del Movimiento Evita- decide, hoy por hoy, a quién se le da un plan social y a quién no.

Interna con el Evita

La discusión sobre el tema también contiene un elemento político a destacar: la pelea profunda de La Cámpora con el Movimiento Evita, la agrupación liderada por Emilio Pérsico y Fernando «Chino» Navarro que tiene una fuerte ascendencia en el tema. Pérsico tiene también un cargo clave en Desarrollo Social: es el secretario de la Economía Popular y sus detractores dicen que «Pérsico maneja un millón de planes Potenciar Trabajo». El Evita compite políticamente en muchos barrios carenciados y en distritos de todo el país con La Cámpora, peleando por una franja de adherentes al peronismo que se referencian en las agrupaciones con trabajo social.

Alberto Fernández charla con Fernando Chino Navarro. Foto Juano Tesone.Alberto Fernández charla con Fernando Chino Navarro. Foto Juano Tesone.

Además, la cúpula camporista recela de la actual relación de «los Evitas» con Alberto Fernández: el Presidente había hablado con los caciques de esa fuerza sobre la creación de un Ministerio de la Economía Popular, en el que Pérsico quedaría a la cabeza. Eso no sucedió (aún) y «los Evitas» siguen presionando por esa bandera para su grupo, que se ha mostrado fiel a Alberto, con una convocatoria masiva a Plaza de Mayo el último 1 de mayo: un apoyo de ese tamaño (se habló de 80 mil personas) para un Presidente que libra una pelea interna feroz no es desdeñada en la Casa Rosada, donde Pérsico y «Chino» Navarro hoy gozan de buena salud y de un derecho de picaporte (posibilidad de entrar sin permiso a los principales despachos) que no tenían al inicio de la gestión del Frente de Todos.

Clarin

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