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Ola de renuncias por la gestión ultra K en la Agencia de Acceso a la Información Pública

Las directoras nacionales de Acceso a la Información Pública y de Políticas de información Pública, Eugenia Braguinsky y Ana Pichón Riviere, junto con otros especialistas, renunciaron a sus cargos con fuertes críticas contra la titular del organismo, la ultra K Beatriz de Anchorena, que asumió hace poco más de dos meses.

Si bien ambas especialistas del organismo oficial prefirieron no hacer declaraciones, Clarín pudo reconstruir los conflictos que tuvieron con la titular de la Agencia de Acceso y con quien actúa como su directora ejecutiva y jefa de asesores, Victoria Volpe, que motivó el alejamiento de casi todos los empleados que trabajaban en la Dirección de Acceso a la Información Pública, que es una de las áreas centrales de la Agencia.

Es que «se hizo parte de la gestión que hubiera gritos, desplantes, cambios de jurisprudencia y sobre todo, un clima de terror sobre las personas que venimos trabajando desde que se creó la Agencia, en 2018», dijo un empleado que pidió mantener su anonimato, para evitar represalias.

La gestión de De Anchorena arrancó el 10 de marzo pasado, cuando el Gobierno la designó por un período de cinco años al frente de la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP), luego de más de un año de acefalía.

Desde su asunción, la Agencia publicó en su portal web una sola intimación a un sujeto obligado a proporcionar información pública, el 28 de marzo, contra el Ente Nacional de Comunicaciones; mientras que en los primeros dos meses del año se publicaron diez intimaciones a ANSES, RENAPER, Secretaría General de Presidencia, Tribunal de Tasaciones y ministerios de Ambiente y Cultura de la Nación.

«La gestión está dejando de intimar a los ministerios y organismos oficiales porque está abandonando su rol de control público, para transformarse en legitimador de los actos de Gobierno», se lamentó un especialista de la Agencia. Y agregó que, desde la asunción de De Anchorena, «todos los indicadores públicos de gestión que muestra la Agencia de Acceso están desactualizados».

La funcionaria cristinista De Anchorena era subsecretaria de Fortalecimiento Institucional, dentro de la Jefatura de Gabinete. Y venía de participar activamente en la Comisión de Estado y Administración Pública del Instituto Patria, que dirige Cristina Kirchner.

Pero su designación al frente de la Agencia de Acceso se produjo en el marco de fuertes polémicas, por su falta de conocimiento específico en temas de acceso a la información pública y protección de datos personales, que son los dos ejes sobre los que trabaja la AAIP.

En la audiencia pública donde se debatió su designación, De Anchorena reconoció esas falencias, pero destacó su fortaleza en temas de la administración pública y aseguró que iba a «construir sobre lo ya construido» previamente, «fortaleciendo la autonomía del organismo y potenciando el fortalecimiento de los recursos humanos de la Agencia».

Apenas desembarcó De Anchorena en el organismo oficial, designó a más de 15 empleados, según pudo reconstruir Clarín de fuentes extraoficiales, quienes aseguraron que «la mayoría no tenía antecedentes ni experiencia en acceso a la información pública ni protección de datos personales».

Su primera decisión fue poner como su mano derecha a Victoria Volpi, «una militante cristinista sin siquiera título universitario», dijeron dos empleados de la Agencia, que aseguraron que es quien transmite las órdenes de De Anchorena a los empleados y quien intermediaba con las directoras que renunciaron, a quienes hostigó, les daba órdenes y les impedía hablar con la titular de la Agencia.

De hecho, a Braguinsky le pusieron en su Dirección a tres empleados que reportaban directamente a la militante Volpi, sin reconocer su autoridad, pese a que estaba en la AAIP desde sus inicios y había ganado su cargo por concurso, con la revisión aprobada por la actual gestión.

En enero de este año, Braguinsky, Pichón Riviere y la abogada Solange Pachano dictaron un taller para instruir a los responsables de acceso a la información de diferentes organismos del Ministerio de Obras Públicas, sobre los principios y procedimientos vinculados a la gestión de solicitudes de información pública.

Esas tres especialistas ya no están más en la AAIP.

La mano derecha de Beatriz de Anchorena

El caso de la militante Victoria Volpi, que funciona en los hechos como si fuera directora ejecutiva de la Agencia, pero tendría cargo de asesora, fue mencionado por varios empleados y especialistas que trabajan ahí y otros que se alejaron en los últimos dos meses del organismo oficial.

«Volpi tiene su propia oficina en la Agencia de Acceso y se pasea por el organismo dando órdenes a todo el mundo, con su mate ilustrado con stickers kirchneristas y su cuaderno estampado con la foto de Evita», contó un abogado que trabaja en la AAIP.

«Los últimos tuits de la persona que controla con mano de hierro la Agencia son en contra de los porteños, con fotos de Messi mirando embelesado a Cristina (Kirchner) y con que ‘ojalá en el hot sale vendieran un título universitario'», agregó el especialista de la AAIP, en referencia a la supuesta falta de título universitario de Volpe.

El abogado invitó a Clarín a recorrer algunos mensajes que Volpe (@vivvol) publicó en los últimos días en Twitter, donde se autodefine como «Militante Nacional y Popular». Allí están los tuits mencionados por el especialista y otros que también llaman la atención para quien participa en la conducción de una agencia técnica de control del Estado.

«La Patria es Cristiana. ¡Feliz día Reina!», le escribió Volpe a Cristina Kirchner, sobre el mensaje que envió la vicepresidenta el 25 de mayo pasado.

También se puede ver, pocos días antes, el reenvío de un mensaje de otro usuario de Twitter, donde se ve a un dragón echando fuego por la boca contra un animalito que se quema, con el nombre de «Kulfas», en clara referencia a la enemistad del cristinismo con el ministro de Producción.

Esos mensajes de Volpe se mezclan con otros donde destacó las actividades oficiales de Beatriz de Anchorena, como las reuniones que tuvo la directora con la Red de Transparencia y Acceso a la Información Pública, así como con el director de Flujo de Datos y Protección de la Comisión Europea, Bruno Gencarelli, y la reunión nacional con los Responsables de Acceso a la Información Pública.

Clarín consultó a la Agencia sobre estos temas, pero no obtuvo respuesta.

El mensaje sobre la renuncia de Braguinsky

La situación de la Agencia trascendió cuando se viralizó esta semana un mensaje que el marido de Braguinsky, Julián Gadano, exsubsecretario de Energía Nuclear en el gobierno macrista, envió a dos grupos de Whatsapp -donde interactúa con numerosos colegas- en el que explicó los motivos de renuncia de su esposa.

“Luego de dos meses de hostigamientos, maltrato, vaciamiento de funciones y de atestiguar cómo la Agencia de Acceso estaba siendo vaciada de contenido, para irse transformando de una agencia de control a un brazo del gobierno, mi esposa, Eugenia Braguinsky, renunció al cargo de Directora de Acceso a la Información Pública, cargo al que había llegado por concurso en 2019, luego de un largo proceso, que luego fue revisado y aprobado durante esta administración”, contó Gadano en el mensaje que se viralizó.

“Lo hace porque simplemente desde el primer día, las nuevas autoridades de la agencia hicieron todo lo posible para que renunciara, hostigándola a nivel personal y reduciendo sus funciones reales a la nada misma. Pero principalmente, porque no quiere ser cómplice del vaciamiento de la agencia y de la destrucción de una herramienta que le garantizó (hasta hace dos meses) el derecho humano a la información pública”, agregó Gadano.

“La AAIP existe desde hace 4 años, y en ese período funcionó con 40 personas. En apenas 15 días, las nuevas autoridades nombraron 20 personas. Habrá que ver el 10 de diciembre de 2023 la planta de personal que hereda la próxima gestión de gobierno en la AAIP, tanto en calidad como en cantidad. La AAIP, otro sector del Estado que se transforma en un albergue de militantes, y otro derecho ciudadano que se cancela”, concluyó el mensaje a sus colegas Gadano, que es director del Programa de Estudios en Energía Nuclear de la Universidad de Tres de Febrero (UNTreF) y profesor de la Universidad de San Andrés.

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