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Otro agujero fiscal: las empresas públicas perdieron 3.768 millones de dólares en 2021

Es el resultado operativo que obtuvieron el año pasado. El rojo equivale a 0,7 puntos del PBI. Para tapara el agujero, el Tesoro les transfirió casi 4.142 millones de dólares. Las que más pierden.

En 2021 las 33 empresas que maneja el Estado argentino registraron un saldo operativo negativo, o pérdidas operativas, por 357.931 millones de pesos. Al tipo de cambio oficial promedio del año pasado de $ 95 por dólar, el quebranto resultó de 3.768 millones de dólares, cifra equivalente a cerca de 0,7 puntos del PBI. Para tapar esa diferencia entre los ingresos corrientes y los gastos corrientes, las empresas que lo necesitaron fueron asistidas por recursos del Tesoro Nacional, que el año pasado alcanzaron a $ 393.535 millones, o US$ 4.142 millones.

Los datos fueron obtenidos de la Oficina Nacional de Presupuesto que depende del Ministerio de Economía.

Las cinco empresas que mayor déficit operativo tienen son, tomando cifras en dólares:

1. IEASA, que se encarga de la importación de la compra y provisión de gas, la producción y comercialización de electricidad y de las obras de infraestructura del sector energético. La más importante de estas obras, hoy, es el gasoducto que se extenderá entre Vaca Muerta y el sur de la Provincia de Buenos Aires. El año pasado IEASA tuvo un resultado operativo negativo de 100.438 millones de pesos, equivalentes a (US$ 1.057 millones);

2. Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (SOFSE). Maneja el transporte ferroviario y perdió US$ 947 millones;

3. Aerolíneas Argentinas perdió US$ 835 millones;

4. Aguas Argentinas: (tuvo un resultado operativo negativo de $ 341 millones)

5. Correo Argentino (perdió US$ 230 millones).

Está claro que hay matices para entender estos rojos operativos. En el caso de IEASA, los trenes, o el servicio que presta AYSA.

«Hay casos donde más allá de la ineficiencia, la empresa es un vehículo para un subsidio específico a un sector de la población. Claramente IEASA y el sistema de ferrocarriles son ejemplos donde la pérdida refleja que la tarifa con la que operan no cubren los gastos. IEASA importa a pérdida. En sentido contrario, no creo que Aerolíneas esté forzada a operar a pérdida» reflexionó el economista Nicolás Gadano.

Un caso notable es el de Yacimientos Carboníferos Río Turbio. Tuvo ingresos por 1503 y gastos por 10.546. De los gastos, el 68% son para abonar salarios.

En el otro extremo, hay ocho empresas manejadas por el Estado que arrojaron un resultado operativo positivo.

Se destaca Nucleoeléctrica Argentina (NASA), la empresa que opera las centrales nucleares que generan energía nucleoeléctrica para todo el paí­s. Generó ingresos por 54.000 millones y tuvo egresos por 44.000 millones, lo que dejó un resultado operativo positivo de 10.450 millones de pesos, o 110 millones de dólares.

La Administración General de Puertos mostró un resultado positivo de $ 4.295 millones, ó 45 millones de dólares.

Otra con saldo positivo opera en el sector minero: Yacimientos mineros Agua de Dionisio, una empresa donde tienen participación accionaria del gobierno de la provincia de Catamarca, la Universidad Nacional de Tucumán y el Estado Nacional. Esta empresa obtenía fondos por las regalías que pagaba la minera Alumbrera por la explotación del yacimiento de cobre y oro Bajo de la Alumbrera, en la provincia de Catamarca. Logró un resultado operativo a favor de $ 798 millones (8,4 millones de dólares).

Ar-Sat, la empresa de telecomunicaciones también mostró un resultado operativo positivo: $ 758 millones (8 millones de dólares). El grueso de los ingresos viene del Fondo Fiduciario del servicio universal, impuesto que pagan los prestadores de telecomunicaciones. Tambien Educ.Ar, la empresa de contenidos educativos, mostró un resultado positivo de $ 431 millones (4,5 millones de dólares). Hay que tener en cuenta que Ar-Sat y Educ.Ar obtienen una parte de sus ingresos de ventas a otros organismos públicos.

En el listado de 33 empresas aparecen muchas firmas “populares” pero otras casi desconocidas para la opinión pública.

ADIF, por ejemplo, se encarga de la administración de la infraestructura ferroviaria. Coviara es una desarrolladora inmobiliaria perteneciente al Ministerio de Defensa de la Nación. En los papeles, se dedica a la construcción de viviendas para el personal de la Armada. Dioxitec produce polvo de dióxido de uranio para las centrales nucleares.

Decahf es la desarrolladora de capital humano ferroviario También están bajo tutela del estado nacional la Radio de la Universidad Nacional del Litoral (LT10) y los Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba.

Aparece en el listado de empresas públicas VENG, siglas de Vehículo Espacial de Nueva Generación. En su web se presenta como una empresa argentina de servicios y desarrollos tecnológicos de alto valor agregado, con especialidad en la actividad espacial. Está bajo control de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales. Dice que tiene como pilar de su gestión la integridad y sustentabilidad económica de la empresa.

El economista Martín Polo, quien viene haciendo un seguimiento minucioso de los gastos de las empresas del sector público señaló: «En los últimos dos años se notó un importante deterioro en los resultados de las empresas públicas que más que duplicaron el déficit operativo. En 2017 el déficit fue de 3000 millones de dólares, en 2019 se había achicado a US$ 1.600 millones y desde 2020 viene aumentando y hoy ya roza los US$ 4.000 millones. En un contexto en el que Estado necesita ordenar las cuentas públicas, estas son cuestiones que necesariamente deben ordenarse, independientemente de la ideología, pues el déficit operativo de estas empresas se lleva casi un tercio de la recaudación por IVA»

En cualquier caso, ya sea por políticas públicas específicas como los subsidios, o por otros motivos menos explícitos, el Estado empresarial es otra forma de Estado Presente y está justamente presente en diversas actividades, con un discutible aporte a, como le gusta decir al Gobierno, mejorarle la vida a los argentinos.

Al mismo tiempo que pierde casi 4.000 millones de dólares por año, los funcionarios insisten en crear nuevos impuestos, permanentes o provisorios, cuando está a la vista que hay muchos agujeros negros por donde se agranda el déficit fiscal.

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