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Productor lamentó la pérdida de 30.000 pollos por el temporal en Colón

«Se perdieron 30.000 pollos». Así de contudente Guillermo Bonnín, de Colón, al momento de describir las consecuencias que en su caso tuvo el temporal que el lunes afectó a buena parte de la provincia de Entre Ríos.

En diálogo con Ahora Litoral el empresario avícola admitió: «Fuimos muy afectados tanto en lo que es la planta de faenas, como en la fábrica de alimentos, y en los silos también. En la planta de subproducto (donde se hacen harinas y otros derivados) hubo una voladura total de techo y ayer realmente nos afectó la faena programada de pollos, y hubo que tirar los animales perdidos».

«Lamentableente la luz vino muy tarde, pasadas las 15 horas, y ya no se podía hacer mucho», lamentó Guillermo Bonnín.

«Se hace difícil recomponer la situación, más en esta circunstancia porque por ejemplo en el dìa de ayer para arreglar los distintos galpones que han sido afectados no se conseguían chapas. Es muy difícil la situación del país para conseguir chapas y otros productos de exportación», afirmó el empresario.

El tema de las importaciones -agregó- nos afecta de lleno, por ejemplo, para reemplazar el techo de la planta de subproducto, porque es un material especial. Es un material que cuando lo hicimos lo trajimos desde afuera pero con las restricciones que hay ahora no se puede hacer».

«Pero más allá de todo, hoy empezamos a trabajar de nuevo, a hacer todo de vuelta. Empezamos a gestionar ayuda de la provincia», señaló.

Sobre si tenían contratado seguro para lo que el temporal destruyó, el empresario de Colón dijo: «No teníamos seguro para ese tipo de incovenientes».

Bonnin agregó que lo producido en el lugar se vende «a todas las provincias y también exportamos. Ayer obviamente no se pudo entregar nada. Y recomponer la faena va a llevar 15 o 20 días por lo menos», estimó.

Vale recordar que el lunes cerca de las 6.45, un fuerte temporal se abatió sobre la ciudad de Colón. El viento, con una intensidad inusitada, abatió arboles sobre las viviendas, arrastró chapas por el aire y produjo la salida de servicio de cinco de las seis subestaciones de energía de la ciudad.

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