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Racing logró un gran triunfo ante Melgar y está casi adentro

Con uno menos más de un tiempo por la roja a Gómez, derrotó a Melgar y quedó a un paso de los octavos.

Era el día después del dolor por lo que no pudo ser ante Boca en la Copa de la Liga, el día de la reconstrucción, el día de ganar para agarrar la punta y el día en que Racing debía dar una muestra de carácter en la Sudamericana, el día para seguir creyendo: costó demasiado, tanto que Gago quemó los libros y terminó aguantando. Pero la Academia está viva, no se cae, juega, lucha y sueña. Le ganó 1-0 a Melgar gracias a un gol de Chancalay, aguantó con uno menos durante gran parte del juego y quedó a un pasito de la clasificación.

Racing festeja la victoria. Costó, pero valió... (AP Photo/Gustavo Garello)Racing festeja la victoria. Costó, pero valió… (AP Photo/Gustavo Garello)

Fue una noche en la que Racing tuvo muchas cosas en juego. Porque este partido ante Melgar no sólo importaba para agarrar la punta del grupo, sino para demostrar que la idea madre, el rumbo elegido, seguía en pie más allá de la derrota ante Boca. No fue casualidad que la Academia saliera a presionar en los primeros minutos como si se tratara del último partido de sus vidas. Fue tan vertiginoso el hambre por mostrar que la frente estaba en alto, que por momentos confundió presión alta con locura. Resultó impresionante ver camisetas celestes y blancas alienadas detrás de la pelota. En apenas un puñado de minutos, los peruanos se vieron desbordados por la velocidad y las ganas del rival: al minuto de juego Chancalay tuvo una clarísima que le tapó el arquero y, al ratito, el mismo Chanca reventó el palo cuando sólo debía empujarla al gol… Durante media hora todo el juego se desarrolló en el campo de Melgar. Con contundencia, este Racing sería letal…

El Chila Gómez se fue expulsado ante Melgar
Melgar salió decidido a ir por todo. Y puso en aprietos a Racing en el inicio del ST. Gago no dudó en pasar el borrador: adentro Piovi y afuera Chancalay. Había que acomodar las líneas, entendió que era una noche de overol y menos lírica. Y se vio una versión inédita, de replegarse para apostar a la contra, de jugar sin el balón, de asumir los vaivenes coperos, al fin y al cabo… Era el día. Y Racing vive. Quedó primero. Depende de sí mismo. Deberá dar un pasito más en el Cilindro ante River de Uruguay. Una más…
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