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Renunció el primer ministro acusado por corrupción, tráfico de influencias y malversación

Antonio Costa dimitió a su cargo y se distanció de las acusaciones en su contra durante una conferencia de prensa. Habría elecciones anticipadas.

Antonio Costa, primer ministro portugués, se vio envuelto en una investigación por presunta «malversación de fondos, corrupción activa y pasiva por parte de figuras políticas y tráfico de influencias». El referente del socialismo europeo alegó su inocencia, aunque dimitió porque «la dignidad del cargo es incompatible con la apertura de una investigación”. También está acusado el ministro de Infraestructura, Joao Galamba, y pidieron la detención por riesgo de fuga a el alcalde de Sines y dos directivos del Campus Start.

La investigación por corrupción en la adjudicación de contratos relacionados con la energía realizada por la justicia portuguesa desató un escándalo político. Además de la acusación nombrada, el primer ministro portugués también será investigado de forma independiente por supuesta intervención personal para acelerar la concesión de licencias para la exploración de litio y la producción de hidrógeno, según el comunicado.

Costa convocó una conferencia de prensa donde ratificó su inocencia y expresó: «Las funciones de primer ministro no son compatibles con ninguna sospecha sobre mi integridad». El exprimer ministro portugués agregó: «En estas circunstancias he presentado mi renuncia al presidente de la República».

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Por su parte, Marcelo Rebelo de Sousa, actual jefe de Estado de ese país, aceptó la dimisión de Costa y convocó a una reunión de los partidos parlamentarios. A través de un comunicado de la presidencia portuguesa señalaron que el objetivo será organizar las elecciones anticipadas.

Según el procedimiento democrático de Portugal, antes de poder disolver el parlamento y convocar elecciones anticipadas, el presidente deberá convocar al Consejo de Estado. Este organismo consultivo incluye a los políticos más importantes del país, expresidentes y otras figuras notables de la dirigencia lusa.

Medios locales informaron que durante la investigación se registraron varios ministerios, oficinas públicas y la residencia oficial de Antonio Costa.

Según detallaron, los fiscales acusaron al ministro de Infraestructura, Joao Galamba, y emitieron una orden de arresto contra el jefe de gabinete de Costa. Además, se está indagando sobre concesiones mineras de litio en el norte del país, así como un proyecto de producción de hidrógeno y un centro de datos que construirá la empresa Start Campus en Sines, una localidad a unos 100 kilómetros (62 millas) al sur de Lisboa.

Los fiscales advirtieron que por el riesgo de fuga y por la posibilidad de que continúe la actividad ilegal, se emitieron órdenes de detención contra el alcalde de Sines y dos directivos del Campus Start.

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Uno de los proyectos de litio lo desarrolla una multinacional minera de Reino Unido en Covas do Barroso, un lugar declarado Patrimonio Agrario Mundial por la Agencia de la ONU para la Alimentación y la Agricultura, FAO. Como consecuencia de ello, el presidente de la APA también fue acusado como parte de la investigación.

En mayo, la Agencia Portuguesa de Ambiente (APA) aprobó un proyecto de extracción de litio, un metal esencial para la fabricación de baterías eléctricas. Luego, según informó la agencia France24, a principios de septiembre se dio luz verde a un segundo proyecto. Todos estos cuentan con la oposición de grupos ambientalistas y parte de la población local.

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A pesar de tener las mayores reservas de litio de Europa y ser el principal productor del contente, Portugal destina su producción local íntegramente a las industrias de cerámica y vidrio.

A pesar de ser reelecto en 2022, la popularidad de Antonio Costa mermó como consecuencia de diferentes escándalos, incluido uno relacionado con la aerolínea nacional TAP.

Llevado a la prensa como TAPgate, el escándalo provocó la dimisión de más de una docena de ministros y secretarios de Estado. La controversia estalló cuando se reveló que un director de TAP recibió una indemnización de 500.000 euros (534.000 dólares).

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Tras dejar TAP, Alexandra Reis fue nombrada directora de la empresa estatal de control del tráfico aéreo NAV. Luego, a principios de diciembre, se convirtió en ministra adjunta del Tesoro, según informó la agencia AFP.

Conocido como uno de los referentes del Partido Socialista Europeo (PES, por sus siglas en francés) junto con el alemán Olaf Scholz y el español Pedro Sánchez. Antonio Costa, era el único socialista de Europa que gobernaba con mayoría absoluta junto con el maltés Robert Abela.

Según los analistas políticos internacionales, el escándalo de corrupción tendrá repercusiones en el futuro inmediato. A pesar del declive que atraviesan los socialistas europeos, aún resta definir si Sánchez consigue ser investido presidente del Gobierno de España antes del 27 de noviembre y de las elecciones en Países Bajos que se celebrarán en noviembre. En la exHolanda el laborista Franz Timmermans está empatado en las encuestas con el candidato conservador.

Según informó el diario español El Mundo, Costa no quiso avanzar ni desmentir si será candidato en unas eventuales elecciones: «Lo último que haré será condicionar o pronunciarme públicamente sobre la decisión que el presidente tomará».

NT / AFP / Gi

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