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Toma de escuelas: ya son 13 las afectadas y la Ciudad denuncia a los padres de los alumnos

Hay 7 establecimientos porteños tomados y en 6 habrá un pernocte. Los padres de los chicos deberán responder por los daños.

El viernes iniciaron la protesta los estudiantes del Mariano Acosta que tomaron el colegio cerca de las 18 y pasaron allí todo el fin de semana. La idea inicial, según el Centro de Estudiantes (Cesna), era permanecer allí hasta este lunes a las 7. «Pero el ataque que recibimos vandalizando el tablero de luz y dejarnos a oscuras el fin de semana fue uno de los motivos por los cuales extendiéramos la medida», dijo un docente delegado que apoya «la soberanía y autonomía de los espacios políticos».

Además, el Gobierno porteño anunció que van a denunciar a los padres de los alumnos que toman escuelas ante la Justicia. “Estamos denunciando penalmente a las familias que están autorizando e ingresando con sus hijos a las escuelas que se tomaron”, dijo la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña.

A 72 horas del comienzo del conflicto, el mapa de las escuelas porteñas tomadas se modificó drásticamente y ya son 13 las que se ven afectadas, con el particular detalle que los estudiantes categorizaron la medida en dos rubros: «tomas» y «pernocte». Siete están tomadas y en seis habrá pernocte, según pudo reconstruir Clarín.

«Esto es muy dinámico y se van sumando más escuelas», dicen desde el Mariano Acosta. «Lo que sí confirmamos es que la medida es por tiempo indeterminado y el miércoles volveremos a reunirnos para realizar una asamblea y definir los pasos a seguir».

Los colegios que fueron tomados son: Mariano Acosta, Escuela Superior de Educación Artística, Lengüitas, Mariano Moreno, Escuela Federico García Lorca, Escuela Ernesto Padilla y el Liceo 5 Pascual Guaglianone. Mientras que las instituciones donde hay «pernocte» son: el colegio Luis Pasteur, el Julio Cortázar, Lenguas Vivas, Escuela Claudia María Falcone, el Normal 8 Presidente Roca y la Juan Ramón Fernández.

Desde el Gobierno de la Ciudad cuestionaron la protesta y apuntaron contra sectores del kirchnerismo. «Es una demanda y una manifestación violenta y absolutamente política«, afirmó esta mañana la ministra Soledad Acuña, quien ve la mano política en el incentivo a las tomas.

«Sentimos el apoyo de las autoridades, de los docentes, de los padres y nosotros los estudiantes estamos convencidos en seguir con la medida hasta que la ministra Acuña se digne a escucharnos. Nuestro edificio es muy viejo y las condiciones edilicias son un desastre. No hay espacio para la cantidad de alumnos que hay. Ni clases de gimnasia tenemos porque el gobierno de la Ciudad dejó de pagar el alquiler de un campo deportivo», dijo Paola, de 17 años, de la Escuela Superior de Educación Artística.

La joven estudiante le contó a Clarín que «en estos momentos -casi las 20- hay unos 60 alumnos de entre entre 13 y 18 años, algunos acompañados por mayores, que están tomando recreándose un poco después de la intensa jornada. Tenemos un cronograma de actividades que incluye charlas de género, de educación sexual y de contención impartidas por especialistas y jornadas de limpieza donde vamos a barrer, baldear y limpiar pupitres y paredes».

Germán, quien se presenta como «administrador de las tomas», hace saber que «esto es sólo el comienzo, creemos que más escuelas se plegarán a la medida para que la ministra Acuña pueda venir y hablar con nosotros. Estamos convencidos de lo queremos».

Denuncia del Gobierno porteño a los padres de los alumnos

En tanto, el Gobierno porteño dijo que los adultos responsables de aquellos alumnos que participan de las tomas deberán responder por los daños que pudieran sufrir los estudiantes y los bienes escolares. Además, se está preparando una demanda civil para transferirles el costo correspondiente al pago de los sueldos a docentes y no docentes por cada día sin clases debido a la toma de la escuela, señalaron fuentes de la cartera.

“Hay menores de edad en un edificio público con adultos que desconocemos. Esto es responsabilidad de las familias que autorizan a sus hijos a estar ahí. En el 2018 hubo 40 familias que fueron procesadas en la justicia porque esto es un delito”, agregó Acuña.

La ministra se refirió también a qué pasará con los jóvenes que toman las escuelas: “Van a tener que recuperar cada día de clases que pierden, dejan de tener la posibilidad de participar de otras prácticas educativas, otras series estudiantiles y salidas pedagógicas; pierden todo ese tipo de beneficios; y obviamente, al perder días de clases, pierden oportunidades de aprender e instancias de recuperación”.

“No soy una ministra que no dialoga, lo que no voy a hacer es aceptar la violencia y la coacción a través de una toma. No vamos a dialogar con estudiantes que estén tomando escuelas. Tuvimos la oportunidad de dialogar todo este tiempo y se negaron. Lo que es claro es que empiezan a regir otras reglas del juego”.

En el caso del Mariano Acosta, ya fueron demandados 8 adultos que consintieron la participación de sus hijos en la toma, informaron desde el Ministerio de Educación.

Clarin

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