Novedades

Un incidente que desnuda los déficits del servicio de colectivos

La Municipalidad de Paraná intimó este lunes a la concesionaria del servicio de colectivos Buses Paraná a normalizar la prestación del servicio de la Línea 20, que se vio interrumpida por decisión de los choferes luego de la agresión que sufriera un trabajador de parte de un pasajero, molesto por la demora.

“Por la presente, ante la verificación por la Dirección de Monitoreo y Control de Transporte Urbano, dependiente de esta Subsecretaría de Transporte, de la cual surge que, en el día de la fecha, 16 de mayo de 2022, vuestra Agrupación no está prestando el servicio conforme a lo dispuesto por el contrato de concesión, respecto a la línea 20, se intima formalmente para que de inmediato, se restablezca el servicio, con la cantidad de unidades y frecuencias que corresponde”, dice el texto de la comunicación que firmó hoy  el secretario de Transporte, Diego Dlugovitzky.

Efectivamente, la prestación de la Línea 20 se normalizó pero, a pesar de la última mejora en la tarifa del transporte urbano de pasajeros, los déficits subsisten. El miércoles 30 de marzo último entró en vigencia el nuevo  cuadro tarifario en el servicio de colectivos en Paraná, y el precio del boleto pasó de $45,30 a $57,80.

Los choferes de colectivos cortaron el servicio de las líneas 4, 20 y 23 luego de que el chofer de una unidad que cubre el trayecto entre barrio San Agustín y la ciudad de San Benito fuera agredido por un pasajero, molesto por la excesiva demora.

El trasfondo esconde la precarización de un servicio que, a pesar de la recomposición tarifaria, sigue con los mismos déficits de siempre, con unidades que salen de servicio por desperfectos técnicos.

Sebastián Schneider, quien fue golpeado por un pasajero, contó que salió de San Agustín y al llegar a San Benito «ya había una unidad rota. Me informan que dos colectivos detrás de él no habían salido, por lo cual me adelanté a salir para que la gente pueda llegar a su trabajo. Me faltaban, en total, adelante, cuatro coches. En el recorrido los usuarios se manifestaban muy nerviosos e irritados, como todos los días, porque estamos dejando gente a pata o haciéndola esperar media hora, 40 minutos y hasta una hora y media», según contó a Canal 11.

Y continuó: «Los coches no están en condiciones de estar en la calle y a veces salimos con los mismos rotos, damos media vuelta y cortamos porque no tienen frenos, está rota la dirección o un elástico. Eso hace que demos un mal servicio».

Imtimación Buses by Entre Ríos Ahora

 

Aseveró que hoy «la gente empezó a subir enojada, es entendible. Muchos no querían pagar boleto, pero no me iba a poner a pelear con todos. Tenía que dejarlos pasar». «Pasando por Montiel y Segundo Sombra, cruzo a un compañero que entra en línea, pero ya iba lleno, por lo que también dejó gente a pata. Subió enfadado un individuo de alrededor de 30 años, insultándome y diciéndome barbaridades. Le pedí que no me falte el respeto, que tenía razón, que el servicio es malo, que yo estaba trabajando. Me dice que no iba a pagar el boleto. Le digo, macho más allá de que el servicio es malo, a vos te corresponde pagar boleto. Se da vuelta, vuelve y me dice: yo te voy a pagar y me da un golpe de puño. En eso baja. Tragué saliva y tuve que seguir el recorrido», detalló Schneider.

No sólo hay demoras sino que además se viaja en unidades muy viejas. Actualmente  el parque móvil se encuentra con una antigüedad media de 7,4 años para el sistema urbano y 8,8 años para el metropolitano. Respecto de la antigüedad máxima, el actual parque urbano cuenta con un 23% de la misma en una franja  etaria mayor a los 10 años. Es importante destacar que las exigencias normativas para el sistema urbano son de 6 años de antigüedad promedio y 10 de antigüedad máxima», dice un informe diagnóstico realizado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).

 

Entre Ríos Ahora

compartir