Personal de Prefectura Naval desarticuló una fiesta clandestina que se realizaba a bordo de un yate en el río, a la altura de San Isidro, en el marco de los operativos que lleva adelante en la zona.

El operativo comenzó cuando los efectivos de la Fuerza, Autoridad Marítima Argentina, observaron un grupo de embarcaciones con una importante cantidad de personas a bordo, que rodeaban a un yate, a la altura del Arroyo Anguila, sin respetar el distanciamiento social ni el uso de barbijos.

De inmediato, Prefectura se acercó al lugar con guardacostas, botes semirrígidos y motos de agua. Pero al arribar a la zona e intentar dispersar a los participantes, los tripulantes del yate se negaban a prestar colaboración, por lo que se dio intervención al Juzgado Federal de Primera Instancia de San Isidro, a cargo de Sandra Arroyo Salgado, quien autorizó a abordar el buque.

Allí se comprobó que los tripulantes no respetaban la capacidad máxima permitida para la embarcación y el yate tenía la matrícula vencida, al igual que los extintores, y tampoco poseía bengalas a bordo.

Fiesta clandestina en San Isidro.

Fiesta clandestina en San Isidro.

Rápidamente los efectivos dispersaron a las personas y se labraron las actas de infracción correspondientes.

La ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, había sido enfática respecto del Operativo Verano Seguro, al ordenar a las cuatro fuerzas federales que extremasen los controles preventivos y de respuestas ante este tipo de situaciones.

En relación con el coronavirus, Frederic insistió en la necesidad de que el trabajo articulado entre las fuerzas federales y el Poder Judicial contribuyan al cuidado de la salud de la población e impidan el incumplimiento de las indicaciones sanitarias planteadas por el Gobierno nacional.