El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, pidieron este domingo reforzar los protocolos contra el coronavirus de cara a Semana Santa y anunciaron que la administración pública realizará teletrabajo hasta el miércoles.

«Desde el lunes 29 de marzo hasta el miércoles 31 de marzo, el sector público nacional queda eximido de la presencialidad, y debe cumplir con su trabajo de modo remoto», anunció en el mensaje grabado el jefe de Gabinete.

«A partir de esta medida, invitamos a otras jurisdicciones provinciales y municipales, a otros poderes, legislativo y judicial, a tomar medidas similares, y también con el sector privado», planteó, y resaltó que se prioriza la presencialidad en las escuelas.

Esta semana, adelantó Cafiero, habrá una reunión entre el Ministerio de Salud, de Turismo y de Transporte, para «revalidar los protocolos» frente al próximo fin de semana en el que se espera que haya mayor circulación por el turismo.

Dieron una conferencia de prensa tras reunirse con el presidente Alberto Fernández en la Residencia de Olivos. Allí analizaron la situación sanitaria por la pandemia de coronavirus en Argentina y la región.

En el encuentro hablaron el aumento de casos, las nuevas cepas provenientes de Brasil, Chile y México y el estado de ocupación de camas del sistema de salud, consignaron a Télam fuentes oficiales.

Ante ese escenario, el Gobierno estudia «posibles nuevas medidas» para hacer frente a la segunda ola de la pandemia.

Fernández había anticipado este sábado que hoy mantendría reuniones con parte de su gabinete para evaluar las próximas restricciones ante la suba de casos, aunque descartó volver a un «aislamiento extremo».

Las medidas que se anunciaron

Teletrabajo en la administración pública nacional: Desde el lunes 29 de marzo hasta el miércoles 31 inclusive, el sector público nacional “quedará eximido de asistir al lugar de trabajo y cumplirá sus tareas de modo remoto o por teletrabajo”, detallaron fuentes oficiales. El Gobierno nacional invitó además a sumarse a esta medida a los gobiernos provinciales, municipales, poder legislativo, judicial y al sector privado.

 

Turismo “cuidado”: Ante la proximidad de Semana Santa, anunciaron, “es fundamental redoblar los esfuerzos para fortalecer los cuidados y sostener el turismo con cuidado”, evitando las actividades de alto riesgo, lo que será posible “con el compromiso de las provincias, los municipios, el sector privado y la sociedad”. Durante el verano se movilizaron 12.8 millones de argentinos y argentinas en el territorio nacional, y desde el Gobierno señalaron que esto demuestra que “es posible” sostener los viajes con determinados protocolos.

Reunión entre ministerios: Este lunes 29 de marzo se realizarán reuniones entre los Ministerios de Salud, y de Turismo y Deportes con las cámaras de turismo, de transporte, y las aerolíneas, para fortalecer los protocolos de cuidado. “Además, se va a convocar un Consejo Federal de Salud y de Turismo conjunto para trabajar de manera consensuada y federal”, explicaron.

Educación presencial: Respecto de las actividades educativas, explicaron que la presencialidad en las aulas “es una prioridad” y no debe confundirse «con las actividades sociales que puedan derivar del encuentro de los niños, niñas y adolescentes». No hubo anuncio de medidas en ese sentido, y las clases presenciales con continuarán con el protocolo establecido en cada caso.

El sábado por la noche, el Presidente había adelantado que la semana próxima se anunciarían medidas «para maximizar los cuidados y minimizar la circulación» ante el crecimiento de casos de coronavirus pero aclaró que «no será volver a un aislamiento estricto».

«Vamos a proponer una serie de medidas en la semana para maximizar los cuidados y minimizar la circulación», indicó el jefe de Estado y adelantó que se tratará de «bajar la circulación en general, que la administración pública trabaje a distancia, pero no es volver a un aislamiento estricto», explicó en una entrevista con C5N.

Algo similar había deslizado la ministra de Salud Carla Vizzotti, quien la semana pasada sostuvo que, en caso de detectarse un aumento de casos de coronavirus, el Gobierno va a «tomar medidas lo más temprano posible», pero que no se iba a «apuntar a un confinamiento» sino a la «disminución de la circulación de personas por franjas horarias».

En ese sentido, el primer mandatario advirtió el fin de semana que Argentina “está cerca» de atravesar una segunda ola de contagios de coronavirus, algo que sucede en la región y en otros países del mundo. Sobre este punto, de acuerdo a información oficial que publicó Télam, en el encuentro se analizaron las nuevas variantes de covid provenientes de Brasil, Chile y México y el estado de ocupación de camas del sistema de salud.

Uruguay y Chile tomaron medidas más restrictivas ante la escalada de casos, y Brasil, con hospitales colapsados, superó los 100 mil contagios diarios y los más de 3000 fallecimientos por día. Es por esto que el Gobierno sigue de cerca el número de casos, que crece en Latinoamérica, y motivo por el cual desde el sábado se tomaron medidas para reducir el ingreso de nuevas cepas al prohibir vuelos procedentes de Brasil, Chile y México, que regirá desde el lunes.

Durante este fin de semana, los pasajeros provenientes de esos países que llegaron al Aeropuerto de Ezeiza fueron testeados, y desde mañana, la medida regirá también para todas las personas que ingresen al país.

Mediante la Decisión Administrativa 268/2021 publicada un minuto después de las 0 horas del pasado viernes en el Boletín Oficial, se estableció que para ingresar al país se deberán realizarse «una prueba para SARS-CoV-2 al arribo al país y otra al séptimo día del ingreso como condición de finalización del aislamiento obligatorio». Además, el costo de ambas pruebas deberá ser asumido por la persona que ingresa al país, y deberá efectivizarse en la forma que establezcan las autoridades competentes.