El Banco Central que preside Miguel Ángel Pesce decidió una batería de medidas tendientes a morigerar la sangría de dólares que venían sufriendo las reservas.

El directorio dispuso que las empresas podrán acceder en el mercado único y libre de cambios al equivalente del 40% de sus obligaciones de deuda, las compras con tarjeta de crédito en el exterior se descontarán del cupo de 200 dólares mensuales del dólar ahorro y la AFIP establecerá una retención del 35% de impuesto a las Ganancias para la compra de dólar ahorro y las compras de tarjeta en el exterior.

En primer lugar, volverá una modalidad similar a la que rigió durante cepo aplicado en el segundo Gobierno de Cristina Fernández. La AFIP aplicará una retención del impuesto a las ganancias y a los bienes personales del 35% para el dólar ahorro y los pagos con tarjeta de débito y crédito en moneda extranjera, que empezará a regir este miércoles y se reintegrará al final de cada período fiscal. Esta percepción se sumará al impuesto PAIS, que ya añadía un recargo del 30%.

Se mantendrá el cupo de compra de USD 200 mensuales para las personas humanas pero el dólar ahorro o turista pasará a costar $130,92 desde este miércoles, calculado al tipo de cambio minorista del martes.

Asimismo, el BCRA estableció que de forma retroactiva al 1º de septiembre los pagos en dólares con tarjeta se tomarán a cuenta del cupo mensual. No habrá tope al consumo con tarjetas, sin embargo, cuando los gastos mensuales superen el cupo de USD 200, se absorberán en los meses subsiguientes. Por ejemplo, si alguien gasta USD 1.000 no podrá comprar divisas por cinco meses.

Además, la entidad dispuso que los bancos tendrán que hacer una evaluación de los ingresos de las personas para abrir nuevas cuentas en moneda extranjera. A partir de ahora, los beneficiarios de planes sociales, como el IFE, no podrán hacerlo.