A pesar de que existe un test específico para determinar si una persona cuenta en ese momento con anticuerpos (IgG e IgM), se trata de una prueba de laboratorio bastante costosa.

Una de las características distintivas del coronavirus es que infecta a un gran porcentaje de personas que cursan la enfermedad de forma asintomática.

A pesar de que existe un test específico para determinar si una persona cuenta en ese momento con anticuerpos (IgG e IgM), se trata de una prueba de laboratorio bastante costosa.

Hoy en día sabemos que existen efectos a mediano y largo plazo que el covid-19 puede causar tanto en aquellos que tuvieron síntomas en la fase aguda como en los que no manifestaron ninguno de ellos.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), los síntomas más habituales son fiebre, tos seca y cansancio, mientras que menos comunes son molestias y dolores corporales, dolor de garganta, diarrea, conjuntivitis, dolor de cabeza, pérdida repentina del sentido del olfato o gusto y/o erupciones cutáneas o pérdida de la coloración en los dedos de las manos o de los pies. Entre los más graves, resaltan la dificultad para respirar o sufrir una sensación de falta de aire, dolor o presión en el pecho y la incapacidad para hablar o moverse.

En definitiva, no existe al día de hoy un examen preciso, económico y simple para saber si en el pasado se tuvo coronavirus. El diagnóstico por PCR ofrece una fotografía del momento, e indica si el SARS-CoV-2 está presente en el preciso momento del hisopado nasofaríngeo.

Según estimaciones de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), hasta el 40% de las personas no presentan ningún síntoma de la enfermedad. De todas formas, los expertos coinciden en que una serie de síntomas manifestados como secuelas pueden indicar exposición pasada al virus:

Cuadro de resfrío

Puede ser difícil distinguir entre una gripe convencional y una forma leve de coronavirus sin un test diagnóstico específico de laboratorio. Pero dependiendo de los síntomas que se experimentan, se puede determinar que generalmente los resfriados no causan dificultad para respirar, dolores de cabeza severos o síntomas gastrointestinales, como sí lo hace el nuevo coronavirus.

Fatiga

Es uno de los mayores efectos persistentes, según varios estudios. De acuerdo con una investigación de JAMA, un 53% de pacientes manifestaron tener una intensa fatiga unos 60 días después de mostrar los primeros síntomas por covid-19.

Los científicos aún no están seguros de por qué este cansancio permanece por tanto tiempo y creen que podría ser la forma en la que el sistema inmunológico de una persona reacciona frente al virus o la forma en la que el virus afecta al cuerpo.

Sin embargo, mostrar signos de cansancio extremo también puede deberse a otros factores como no dormir bien, por lo cual el síntoma por sí solo no es indicador suficiente para pensar que la persona tuvo coronavirus.

Daños al corazón

Existen varios registros de pacientes que experimentaron problemas cardíacos después de contraer el virus. Un estudio de 100 personas que se recuperaron, publicado en Jama Cardiology, realizó resonancias magnéticas en ellos y halló que el 78% tenía algún tipo de anomalía cardíaca independiente de cualquier condición preexistente.

Tos persistente

Es uno de los indicadores informado por muchos de los participantes del estudio de JAMA. La tos a menudo es seca, sin presencia de flema. Según datos de los CDC, el 43% de las personas que tenían covid-19 todavía tenían tos de 14 a 21 días después de salir positivos en un test PCR.

Pérdida de gusto y olfato

Esta falta repentina de percibir lo que se huele y el sabor de lo que se come es el gran sello distintivo del nuevo coronavirus. Si bien no sucede en todos los casos, está demostrado fuertemente su incidencia ante el SARS-CoV-2. Datos preliminares de la Academia Estadounidense de Otorrinolaringología-Cirugía de Cabeza y Cuello (AAO-HNS) encontraron que en los pacientes con coronavirus que perdieron el sentido del olfato, el 27% tuvo alguna mejoría en aproximadamente siete días, mientras que la mayoría mejoró en 10 días.

Aunque también es posible perder estos sentidos temporalmente con otras enfermedades respiratorias, como un resfriado o alergias estacionales, la gran diferencia con el coronavirus es que este síntoma puede permanecer por mucho tiempo, incluso tras meses de recuperarse de la enfermedad.

Pérdida de cabello

Muchos pacientes que se recuperaron del virus informan problemas de pérdida de cabello.

En este sentido, el doctor Jorge Larrondo, dermatólogo de Clínica Alemana, alertó: «Hemos visto que desde la aparición del covid-19 han aumentado progresivamente las causas por caída de cabello, lo que se debe a múltiples factores, como la presencia de estrés fuera de lo habitual».

Conjuntivitis

De acuerdo con lo explicado a Infobae por Pablo Wainberg, jefe médico de Oftalmología del Centro Médico Ambulatorio de Swiss Medial Gorup, «existen pacientes que durante el proceso del coronavirus tienen conjuntivitis. Suele presentarse en la fase media de la enfermedad. Es más frecuente en esa etapa que en la fase inicial. Pero aún, en esa fase de la enfermedad, la frecuencia es baja. Es una minoría».