Cuando este lunes a primera hora de la mañana Santiago Cafiero reciba en su despacho a Carla Vizzotti, el Gobierno empezará a tratar de dejar atrás el escándalo por el vacunatorio VIP montado en el Ministerio de Salud -revelado por Clarín– que terminó con la carrera de Ginés González García.

«Necesitamos avanzar con el plan de vacunación y recuperar la agenda económica», razonaban este domingo en la Jefatura de Gabinete. El anuncio del puntapié inicial del Consejo Económico y Social del viernes por la mañana, una convocatoria multisectorial con sectores que incluso pelean en duros términos con el oficialismo, y que Alberto Fernández esperaba exprimir mediáticamente durante todo el fin de semana, se agotó antes de que el Presidente terminara de recorrer los escasos metros que separan al Centro Cultural Kirchner de la Casa Rosada. Y la agenda quedó atravesada por completo por el escándalo del vacunatorio Vip en el Ministerio de Salud, la crisis institucional más seria desde el inicio de la gestión.

Para Gustavo Béliz, el secretario de Asuntos Estratégicos y cabeza de la movida, que había terminado el 2020 con una franca desilusión por la marcha de la administración, el escándalo del Ministerio de Salud fue, por ejemplo, un golpe formidable. Lo mismo para Cafiero, que heredó la simpatía por el echado ministro por el vínculo con su abuelo.

Con Fernández de viaje por México, una gira que busca no solo posicionar su rol regional, el objetivo original, sino correr ahora el eje de la agenda pública, Cafiero queda durante la semana al frente de la gestión de gobierno.

La foto de este lunes con Vizzotti se enmarca dentro de ese plan. El martes, el jefe de ministros tenía previsto viajar a Comodoro Rivadavia para participar de una actividad vinculada con el aniversario de esa ciudad chubutense, pero ya borró la visita de su agenda, pautada junto a dos ministros. Para quedarse en su oficina a monitorear la crisis. Entre el miércoles y el jueves tendrán lugar una serie de reuniones de mesas sectoriales con diversos actores de la actividad económica. La economía y, en particular, los precios todavía figuran al tope de las preocupaciones oficiales. Ahora se sumó la polémica por el reparto VIP de vacunas a amigos del poder.

Fernández dejó trascender el fin de semana que el «vacuna-gate» y la salida de González García fue un revés doloroso. Pero que aprovechó la crisis para cortar de cuajo y para tratar de dar, según su entorno, «una señal de liderazgo». Y de firmeza. «En dos horas echó a un ministro y bajó del avión a México a un amigo», lo tradujo otro amigo con el que tomó café el sábado durante un largo rato.

El Presidente enfrenta, por caso, no solo una tormenta institucional cuyo desenlace es aún incierto. También deberá sortear el «fuego amigo» y los reproches internos. Eduardo Valdés, el amigo que tuvo que bajarse del avión al DF por su paso por el vacunatorio VIP de Salud, no tiene consuelo. Tampoco Jorge Taiana, el otro legislador del oficialismo que se quedó sin ticket aéreo. Pero el senador no tiene el mismo acceso que el diputado a la intimidad de Olivos. Fernández y Valdés son íntimos. O lo eran hasta el viernes.

Las repercusiones por el quiebre de ese vínculo también son aún desconocidas. Pero desde sectores del PJ porteño, donde se referencia Valdés, empiezan a circular versiones de todo tipo sobre eventuales privilegios de parte del entorno del Presidente a la hora de acceder a la vacuna Sputnik V.

Este lunes, pasado el mediodía argentino, Fernández tiene agendado un encuentro en el Hotel Intercontinental Presidente México City con empresarios de ese país que invierten en la Argentina. Por la tarde se espera su visita en el laboratorio que culmina con el proceso de fabricación de la vacuna desarrollada por la universidad de Oxford y AstraZeneca, y que en nuestro país se desarrolla por el laboratorio mAbxience, de Hugo Sigman.

Es, paradójicamente, la vacuna por la que apostó desde el principio González García, de estrecha sintonía con el empresario. Y cuyo retraso en la producción obligó a explorar la ruta del Kremlin para acceder a las dosis rusas que llegan a cuenta gotas desde fines del año pasado. Fue un trabajo de Vizzotti, ex discípula del saliente funcionario, que tiene por delante el arduo trabajo de despejar fantasmas.

«No funciona un vacunatorio VIP en Salud, fue una situación excepcional», aseguró en Radio 10 en su primeras declaraciones como ministra. Es el relato que el Gobierno busca instalar. Su eficacia depende del avance del plan de vacunación y del control de la economía.