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“Ya no es tan barato…” la observación desde el sector Hotelero y Gastronómico ante el contexto político y económico

Durante la pandemia, hubo una fuerte depreciación de nuestra moneda con respecto a las del continente y países vecinos.
Advertimos entonces que la recuperación del sector hotelero, gastronómico, turístico y comercial, se aceleraría con la apertura de las fronteras, más aún en ciudades fronterizas como Concordia.

 

Paulatinamente y gracias a la lucha de los sectores involucrados, fueron flexibilizándose las restricciones. Necesario no solo por lo económico sino porque tanto Concordia y Salto como Colon y Paysandú o Fray Bentos y Gualeguaychú, son ciudades históricamente hermanadas por afectos, lazos familiares y hasta temas médicos.

 

Si bien hoy el funcionamiento del paso de frontera es casi igual al de pre-pandemia, vemos una desaceleración de la recuperación económica que tuvo lugar en los primeros meses de la apertura, en nuestra región.

 

Existen al menos dos factores económicos provocando este efecto: La política devaluatoria controlada por el banco Central y los altos índices de inflación de 2022, dicho más sencillo: mientras el precio del dólar se mantiene estable, el índice de precios del pasado cuatrimestre marcó un promedio de 23%, con picos de 6% mensual en marzo y abril.

 

En la otra orilla, la inflación acumulada durante este año no alcanza al 5% , esto es: un índice de inflación menor al 10% anual proyectada para todo el año 2022.
No es la pretensión sumar catástrofes pero la realidad es que hoy las cosas no tienen precio, me pasa a diario cuando realizo las compras más sencillas en el almacén del barrio.
Antes de iniciarse la guerra Ucrania/ Rusia el peso uruguayo tenia un valor de 4,20 argentinos, hoy vale 3: Al vecino uruguayo ya no le es tan conveniente comprar en nuestro país.
De este lado del río Uruguay, volvemos al escenario de la crisis más trágica de la historia, con más del 30% de pérdida de empleo en el sector, porque se hace difícil proyectar sobre recuperación que parecía bien aventurada y hoy vemos decaer.
Desacelerar la inflación y generar políticas de generación de empleo genuino, con incentivo al consumo son fundamentales para continuar con la recuperación hoy decreciente para todo el sector turístico y también el comercial donde impacta incluso más.
La implementación del Plan Pre Viaje recuperó rápidamente al turismo y está muy bien, pero el comercio, que normalmente aprovecha el efecto arrastre, sufre una remarcación desproporcionada en sus distintos rubros: los precios de la ropa, no son tan convenientes para los uruguayos como los alimentos, como consecuencia de esta montaña rusa de precios.

 

Las ciudades fronterizas viven una realidad diferente gracias a los beneficios del cambio y por eso, activaron el trabajo más rápidamente pero hoy, esta es una realidad cada vez más amenazada por los índices inflacionarios…

 

“Ya no nos es tan barato venir a comer…” dicen los vecinos, finaliza el comunicado de Leandro Lapiduz Presidente de la AHGC y Vicepresidente EMCONTUR.

 

 

 

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