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Cómo se prepara el mundo para el drástico giro proteccionista de Trump con el “Día de la Liberación”

Las tarifas que se dispone a lanzar Washington el miércoles activaron un alerta global generalizada; se preparan medidas de cortafuego y represalias

WASHINGTON.- El controvertido “Día de la Liberación” arancelaria de Estados Unidos que proclamó Donald Trump para el miércoles tiene en vilo al resto del mundo, que se dispone a enfrentar el nuevo escenario con medidas que les permitan amortiguar e, incluso, devolver el golpe a las nuevas medidas, que podrían trastocar el sistema comercial global.

“A partir de mañana se acabaron los días en los que se estafa a Estados Unidos”, sostuvo la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en una conferencia de prensa, en la que añadió que los aranceles “se harán efectivos inmediatamente” una vez que se anuncien, este miércoles a las 16 (hora local, 17 en la Argentina). Washington no dio detalles sobre el tamaño y el alcance de las barreras comerciales, que tienen a gobiernos, empresas, consumidores e inversores preocupados por la intensificación de la guerra comercial global.

Canadá, el vecino con el que Estados Unidos comparte una de las más extensas fronteras del mundo y uno de sus principales socios comerciales, prometió responder con aranceles de represalia si se materializa el anuncio de Trump.

“Responderemos a medidas adicionales”, dijo el primer ministro canadiense Mark Carney a los periodistas este martes. “Pondremos en marcha medidas de represalia si hay medidas adicionales contra Canadá mañana”, agregó.

Desde la otra frontera, México, que destina cerca del 80% de sus exportaciones a Estados Unidos, también reaccionó con alarma, aunque la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que no creía en la máxima “ojo por ojo, diente por diente”, porque “eso siempre lleva a una mala situación”.

“Por supuesto que se toman medidas, porque se toman medidas del otro lado, pero tiene que continuar el diálogo”, añadió la presidenta, y dijo que su gobierno anunciará una respuesta el jueves.

Carney y Sheinbaum sostuvieron este martes una conversación sobre los aranceles de Washington. “Con los tiempos difíciles que se avecinan, el primer ministro y la presidenta enfatizaron la importancia de salvaguardar la competitividad de América del Norte, respetando la soberanía de cada nación”, declaró la oficina de Carney en un comunicado.

Brasil, el gigante de la economía latinoamericana, se dijo abierto a negociar con Estados Unidos. En declaraciones a la prensa, el ministro de Hacienda, Fernando Haddad, dijo que se mantiene a la expectativa sobre los detalles concretos de lo que podría anunciarse para Brasil.

“Tenemos una asociación con Estados Unidos y seguiremos abordando las negociaciones con apertura, con el objetivo de lograr la prosperidad mutua en nuestras relaciones bilaterales», afirmó con diplomacia.

La Unión Europea (UE) advirtió, por su parte, que no tomarían necesariamente medidas de represalia, aunque está preparada para hacerlo si las circunstancias se lo exigen.

En una intervención en el Parlamento Europeo en Estrasburgo, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, dijo que el bloque tiene fuerza para “contraatacar” y tiene un “plan sólido” frente a los aranceles que se dispone a lanzar Trump.

“Tiene que quedar claro: Europa no ha iniciado esta confrontación. No queremos necesariamente tomar represalias, pero tenemos un plan sólido para hacerlo si es necesario», sostuvo Von der Leyen, tras subrayar que la UE “tiene todo lo necesario” para proteger a los ciudadanos y la prosperidad europea.

Von der Leyen dijo que lo prioritario era la “unidad y la determinación” de los europeos, por lo que defendió sus contactos con los líderes de la UE sobre “los próximos pasos” a dar. “Evaluaremos cuidadosamente los anuncios de mañana para calibrar nuestra respuesta”, señaló.

La funcionaria reiteró además que la UE conforma el mayor mercado único del mundo y que tiene “la fuerza para negociar y para contraatacar”.

“Los ciudadanos de Europa deben saberlo: juntos promoveremos y defenderemos siempre nuestros intereses y valores y siempre defenderemos a Europa”, concluyó.

También a nivel individual los países miembros de la UE se disponen a atenuar el posible impacto arancelario. Tal es el caso de España, donde el presidente Pedro Sánchez anunció la semana pasada en el Congreso un Plan de Contingencia para proteger a los afectados por las medidas arancelarias de Estados Unidos. Las medidas todavía no están cerradas y el Ejecutivo las ajustará en función de la gravedad de las imposiciones que finalmente anuncie Trump.

Sánchez insistió en que esta guerra comercial no es deseable, pero aseguró que Bruselas -que es quien tiene las competencias comerciales en la UE- dará la respuesta necesaria. “La UE es una potencia y responderá como una potencia”, advirtió.

Gran Bretaña, que está fuera de la UE desde el Brexit y buscará una solución por su cuenta, dijo por su parte confiar en que los aranceles de Estados Unidos se reviertan en breve, si ambas partes llegan a un acuerdo económico basado en la tecnología.

El ministro de Comercio, Jonathan Reynolds, dijo que Gran Bretaña seguirá negociando una nueva alianza económica para ayudar a garantizar exenciones después de que entren en vigor los gravámenes. Dijo además tener esperanzas en que un acuerdo conduzca a la eliminación de los aranceles en semanas o meses. Pero advirtió que cuanto más se tardara en llegar a un acuerdo, más probable sería que Londres tuviera que imponer aranceles de represalia.

Por el lado de las potencias asiáticas, China ya impuso gravámenes a productos estadounidenses. El proteccionismo norteamericano también llevó a que, durante el fin de semana China, Corea del Sur y Japón acordaran reforzar el libre comercio entre ellos.

Japón anunció además que pondrá en funciones mil centros de consulta para las empresas de su país al tiempo que intenta conseguir un trato indulgente.

Taiwán, que depende de Estados Unidos para reforzar sus defensas ante la constante amenaza militar china, dijo sin embargo que ellos también preparan una respuesta. “Nuestras contramedidas han sido evaluadas y analizadas: por ejemplo, cómo reaccionaríamos a un arancel del 10% o del 25%”, señaló el ministro de Economía taiwanés, Kuo Jyh-huei.

Por su parte, Israel, para quien Estados Unidos es su principal aliado militar y socio comercial, mostró una jugada distinta y anunció la eliminación de todos los gravámenes a los productos norteamericanos.

También es cierto que el acuerdo comercial entre Estados Unidos e Israel de 1985 ya estipula que la gran mayoría de los productos norteamericanos, cerca del 99%, estén libres de aranceles, con lo que esta eliminación de tasas afectará según el gobierno a “un número muy limitado de productos”.

El gobierno de Benjamin Netanyahu señaló que esta medida va encaminada no solo a “ampliar el acuerdo comercial” entre ambos países, sino también a “fortalecer las relaciones estratégicas” con Estados Unidos.

Agencias AP, AFP, Reuters, DPA y ANSA

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